El Gobierno ha oficializado la declaración de los días lunes 16 y martes 17 de febrero como feriados nacionales, en consonancia con las festividades del Carnaval, una de las celebraciones culturales más arraigadas y significativas para la población. Esta medida supone la suspensión total de actividades tanto en el sector público como en el privado a lo largo de todo el territorio nacional, reafirmando así el compromiso estatal con la preservación y promoción de las tradiciones culturales que caracterizan a Bolivia.
La comunicación oficial emitida por el Ministerio de Trabajo subraya que estos feriados buscan facilitar la participación masiva en las diferentes expresiones festivas del Carnaval, que no solo representan un momento de esparcimiento sino también un espacio para reafirmar la identidad cultural y comunitaria. La decisión se enmarca dentro de una política más amplia orientada a reconocer y proteger las manifestaciones ancestrales que forman parte del patrimonio intangible del país.
Además, en previsión a estos días festivos, se ha dispuesto un horario especial para el sector público el viernes 13 de febrero. En esta jornada se implementará una jornada continua con atención desde las 08:00 hasta las 15:00 horas. Esta medida tiene un propósito específico: facilitar la realización de las ch’allas, rituales tradicionales que consisten en ceremonias de agradecimiento a la Pachamama (Madre Tierra) y que son parte esencial de las festividades carnavaleras en diversas regiones bolivianas.
Las ch’allas constituyen prácticas culturales profundamente arraigadas que implican ofrendas simbólicas y actos colectivos destinados a pedir protección, prosperidad y equilibrio para los hogares y comunidades. Reconociendo su importancia espiritual y social, el Gobierno ha adoptado esta disposición para asegurar que los funcionarios públicos tengan el tiempo necesario para participar activamente en estas tradiciones sin afectar el normal desarrollo laboral previo al Carnaval.
La combinación del feriado nacional y del horario especial previo refleja un enfoque integral por parte de las autoridades para garantizar que los ciudadanos puedan disfrutar plenamente de las celebraciones carnavaleras, que incluyen no solo desfiles y fiestas, sino también ritos ancestrales que fortalecen los vínculos comunitarios y culturales. Esta estrategia contribuye a mantener vivas las raíces culturales del país, promoviendo al mismo tiempo un ambiente propicio para la convivencia social durante estas fechas.
En este contexto, es relevante destacar que la medida impacta directamente en la vida cotidiana tanto del sector público como privado, al suspender actividades laborales durante dos días consecutivos. Esto implica una reorganización temporal en diversos ámbitos productivos y comerciales, pero se entiende como un sacrificio necesario para preservar una tradición con profundo significado histórico y social.
Por último, cabe señalar que esta decisión gubernamental se inscribe dentro de un marco más amplio de regulaciones y acciones destinadas a proteger los recursos naturales durante el Carnaval. Por ejemplo, algunas municipalidades han anunciado sanciones específicas para quienes desperdicien agua durante estas festividades, lo cual demuestra un esfuerzo coordinado por equilibrar la celebración cultural con prácticas responsables hacia el medio ambiente.
En definitiva, la declaración oficial de los feriados nacionales por Carnaval junto con el ajuste horario previo representa una muestra clara del compromiso estatal con la cultura boliviana y sus expresiones populares, asegurando así que estas fechas sean vividas con respeto hacia las tradiciones ancestrales y con participación activa de toda la sociedad
