Durante una conferencia de prensa celebrada este martes, el presidente Rodrigo Paz abordó la grave situación relacionada con la gasolina desestabilizada, un problema que ha sido catalogado como un sabotaje a gran escala. Acompañado por el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, y otros funcionarios como el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y el Canciller Fernando Aramayo, Paz informó sobre los detalles de una red internacional que ha alterado el combustible de aproximadamente 5.000 cisternas en un corto periodo de cinco meses, desde octubre de 2025 hasta marzo de 2026. Este desvío ha impactado en la cantidad de 150 millones de litros de gasolina.
Oviedo destacó que las investigaciones están siendo lideradas por la Fiscalía nacional y han trascendido fronteras, abarcando otros países como Chile, Paraguay y Argentina. Esto revela la magnitud del problema y su implicación internacional.
El ministro proporcionó detalles sobre cómo funcionaba esta red criminal, señalando que operaba desde dos localidades estratégicas en Chile: Arica e Iquique. En estos lugares, las cisternas desviadas eran llevadas a garajes particulares donde el combustible se mezclaba con agua. “Una vez que la cisterna se llena, se dirige a garajes donde se extrae el combustible”, explicó Oviedo. Este proceso incluye un traspaso del combustible desde una cisterna grande a camiones más pequeños.
El modus operandi de la banda es sofisticado y busca evadir cualquier tipo de detección. Tras extraer el combustible original, los camiones pequeños eran recargados con agua no potable mezclada con aceite usado antes de devolverla a las cisternas originales. “Si estos camiones han sacado 1.000 litros (de la cisterna), vuelven a cargarse con 1.000 litros de esta agua contaminada y lo introducen nuevamente en la cisterna”, detalló el ministro.
En un intento por ilustrar la gravedad del sabotaje, durante la conferencia se presentó un video donde un individuo ofrece litros de combustible a un precio notablemente bajo de Bs 14. Las autoridades identificaron que esta grabación fue realizada en Iquique y forma parte de las evidencias que incriminan a esta red internacional dedicada al sabotaje del suministro energético.
La situación ha generado preocupación entre los sectores afectados, incluyendo a los choferes que han solicitado reuniones con la nueva presidenta de YPFB para discutir las implicaciones del cambio en la dirección de la empresa estatal y su relación con la crisis actual. La Fundación Jubileo también ha manifestado que simplemente cambiar al presidente de YPFB no será suficiente para resolver los problemas estructurales que enfrenta el sector hidrocarburífero en Bolivia.
