Las auditorías internas y las investigaciones emprendidas por el Gobierno nacional y el Ministerio Público en relación con la gestión de las plantas de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) y la importación de insumos como el trigo han revelado un desfalco que supera los mil millones de bolivianos, según informó el ministro de Desarrollo Productivo Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano.
El ministro destacó que las irregularidades detectadas en Emapa, una empresa pública creada hace 19 años, alcanzan cifras superiores a los mil millones de bolivianos. Esta situación motivó una intervención gubernamental en noviembre de 2025, cuando se identificaron indicios de corrupción vinculados a la importación y comercialización de harina subvencionada destinada a panificadores.
En el marco de estas pesquisas, el Ministerio Público anunció que la investigación se extenderá para incluir a exfuncionarios de al menos tres ministerios, así como a exdirigentes relacionados con el esquema de distribución de harina subvencionada, uno de los varios casos bajo análisis.
El presidente Rodrigo Paz afirmó que estas acciones forman parte de una lucha decidida contra la corrupción, y resaltó la firmeza del Gobierno al solicitar la detención preventiva de los implicados para evitar fugas, como ocurrió con anteriores autoridades. Señaló que varios de los investigados ya se encuentran en prisión preventiva y reiteró su compromiso de hacer cumplir la ley y la Constitución.
Durante los dos meses de investigación, se han abierto varios casos relevantes. Entre ellos, los denominados Harina 1 y Harina 2, que representan un perjuicio económico estimado en 6,6 millones de bolivianos, según el gerente de Emapa, Sergio Siles. Otro caso corresponde a la planta de procesamiento de papas en la ciudad de El Alto, con un daño económico superior a 180 millones de bolivianos. Además, la instalación del complejo piscícola en las orillas del Lago Titicaca, que aún no ha comenzado a operar, habría generado un perjuicio de aproximadamente 87,7 millones de bolivianos.
Estos tres casos suman un daño económico total de 274,3 millones de bolivianos, según los datos oficiales y las investigaciones fiscales. Entre los investigados se encuentran el exgerente Franklin Flores, dos exministros del área de Desarrollo Productivo durante el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), Néstor Huanca y Zenón Mamani, así como exdirigentes como Rubén Ríos, representante del sector de panificadores, junto a decenas de personas implicadas en presuntas redes de corrupción.
Los acusados enfrentan procesos penales por la presunta comisión de varios delitos, entre ellos uso indebido de bienes y servicios públicos, contratos lesivos al Estado, tráfico de influencias, asociación delictuosa y enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, estas cifras podrían representar solo una parte del problema. Según el exdiputado Aldo Terrazas, durante las gestiones de Evo Morales y Luis Arce, el Gobierno del MAS invirtió más de 20 mil millones de bolivianos en la instalación de decenas de plantas de Emapa en todo el país. Terrazas señaló que entre 2007 y 2021 se destinaron 21 mil millones de bolivianos, sin contar las más de 200 plantas construidas bajo la administración de Luis Arce, que implicaron una inversión adicional de 29 mil millones de bolivianos.
El exlegislador calificó la cifra revelada por el ministro Justiniano como modesta en comparación con el monto total invertido en estas instalaciones, muchas de las cuales no están operativas y han generado pérdidas millonarias. Esta situación evidencia la magnitud del problema en la gestión y administración de Emapa, que continúa siendo objeto de exhaustivas investigaciones
