El presidente Rodrigo Paz juramentó a su nuevo gabinete de ministros, una medida estratégica diseñada para abordar la coyuntura nacional y atraer inversiones extranjeras que fortalezcan la economía. La selección de los catorce funcionarios se basó en la trayectoria profesional y la meritocracia.
Desde el Palacio de Gobierno, el mandatario presentó una estructura estatal renovada, que busca optimizar la gestión pública mediante la reducción del número de carteras. Este esquema prioriza la estabilidad fiscal, la reactivación económica y el fomento del desarrollo productivo del país. El nuevo equipo incluye a tres mujeres. El jefe de Estado enfatizó que este es un momento para priorizar la eficiencia y el mérito, con el objetivo de transformar el aparato estatal.
Entre las designaciones clave figura la de José Luis Lupo como ministro de la Presidencia. Economista de profesión y con una vasta experiencia gubernamental en cinco administraciones anteriores, Lupo tendrá la responsabilidad de coordinar el trabajo ministerial y liderar una modernización del Estado. Esta iniciativa incluirá un sistema de monitoreo presidencial que integrará información de todos los ministerios y regiones. Adicionalmente, Lupo asumirá de forma interina el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.
La cartera de Relaciones Exteriores estará a cargo de Fernando Aramayo, un experto en gestión pública y diplomacia con experiencia en organismos multilaterales.
En el ámbito económico, José Gabriel Espinoza, exdirector del Banco Central de Bolivia, fue nombrado ministro de Economía y Finanzas Públicas. Su principal desafío será estabilizar la economía y restaurar la confianza fiscal y monetaria. Espinoza ha sido un crítico de la gestión financiera de administraciones previas, particularmente en lo referente a la transparencia. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías será dirigido por Sergio Mauricio Medinacelli, un exministro y consultor internacional con amplia trayectoria en el sector. Su misión es revertir la disminución en la producción de gas natural y promover la transición hacia fuentes de energía renovable. También ejercerá funciones interinas en Minería y Metalurgia.
Para Planificación del Desarrollo, se designó a Fernando Romero, economista y empresario, quien previamente presidió la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo. Su enfoque se centrará en impulsar la productividad, la biotecnología y la seguridad jurídica para el sector agrícola. Mauricio Zamora Liebers, empresario tarijeño residente en Santa Cruz y coordinador de la comisión de transición tras el balotaje del 19 de octubre, asumió el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda. Completando el equipo económico, Óscar Mario Justiniano, exlíder de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz y de la Cámara Agropecuaria del Oriente, fue nombrado ministro de Medio Ambiente y Agua, con responsabilidades interinas en Desarrollo Productivo y Economía Plural. Su agenda incluye fortalecer la industrialización y fomentar las alianzas entre el sector público y privado.
Otras designaciones importantes incluyen a Marco Antonio Oviedo para el Ministerio de Gobierno y a Raúl Salinas para el de Defensa. Freddy Vidovic asumió la cartera de Justicia y, de manera interina, la de Culturas. Édgar Morales Mamani fue posesionado como ministro de Trabajo, Marcela Flores en Salud y Deportes, y Beatriz García en Educación, quien expresó un compromiso inquebrantable con el avance educativo moderno y de alta calidad. Cinthya Yáñez Eid fue designada ministra sin cartera, enfocada en Turismo y Gastronomía.
Durante la ceremonia, el presidente Paz delineó los cuatro pilares fundamentales de su administración: la inserción de Bolivia en el escenario global, un modelo de producción inclusivo, la superación de las barreras burocráticas estatales y la construcción de una economía donde el desarrollo regional contribuya con el cincuenta por ciento del crecimiento. Subrayó que la edificación del nuevo Estado se gestará desde las regiones, transformando la visión del país.
Inmediatamente después de la toma de juramento, los ministros sostuvieron una primera reunión de trabajo con el presidente. En este encuentro, se impartieron instrucciones para organizar los despachos y preparar una segunda sesión dedicada a definir medidas urgentes frente a la crisis económica.
El ministro de la Presidencia, Lupo, informó sobre un diagnóstico preliminar que evidencia una profunda crisis en el país, especialmente en el ámbito económico. Anunció que el Gobierno implementará un sistema de seguimiento con resultados medibles y una gestión transparente. Por su parte, el canciller Aramayo destacó que el gabinete es compacto pero con metas claras, y que el margen de error es mínimo. El ministro de Justicia afirmó que la lucha contra la corrupción y la impunidad será una prioridad, y respecto a la orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales, indicó que este debe someterse a la justicia como cualquier otro ciudadano. El ministro de Trabajo resaltó el respaldo ciudadano y la trascendental tarea encomendada por el presidente, enfatizando la necesidad de cambios reales y la oportunidad de transformar la nación. El ministro de Planificación del Desarrollo aseguró que su equipo se enfocará en impulsar políticas que contribuyan a la recuperación económica y al progreso regional. La ministra de Educación, a su vez, reafirmó su prioridad de garantizar una educación moderna y de excelencia. En la misma jornada, el presidente Paz también lideró gestiones para asegurar el abastecimiento de combustibles
