El defensor central Luis Haquin, capitán de la selección boliviana, se encuentra en un periodo de transición en su trayectoria profesional. Tras concluir su vínculo con el Mushuc Runa de Ecuador, el experimentado zaguero ha establecido su base en Santa Cruz, donde se dedica a un riguroso entrenamiento personalizado mientras aguarda la definición de su próximo destino en el fútbol de clubes. A pesar de su actual situación contractual, su dedicación a la escuadra nacional permanece inalterable.
El cuerpo técnico boliviano, liderado por Óscar Villegas, ya traza la estrategia para los cruciales encuentros de la última doble fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, sin dejar ningún detalle al azar. En este contexto, mantienen un seguimiento constante sobre jugadores esenciales, entre ellos Haquin, un pilar fundamental en la retaguardia del combinado nacional.
Con 26 años, Haquin trabaja intensamente con un preparador físico personal para asegurar que su nivel competitivo se mantenga óptimo. Aunque aún no ha oficializado su nuevo equipo, se anticipa que su futuro inmediato podría concretarse en las próximas horas. Su prioridad actual es conservar una forma física impecable y estar completamente preparado para regresar a la alta competición, consciente de la necesidad de la selección de contar con él en su mejor versión.
A lo largo de las presentes Eliminatorias, el central ha sido titular en la gran mayoría de los compromisos, formando una sólida dupla defensiva con Efraín Morales. Su única ausencia se registró frente a Chile, debido a una acumulación de tarjetas amarillas. Su influencia, tanto en el terreno de juego como fuera de él, lo convierte en una figura central para La Verde, que buscará finalizar la competición con una actuación digna y aferrarse a cualquier opción matemática de avanzar.
Bolivia se enfrentará a Colombia el 4 de septiembre en Barranquilla, para luego recibir a Brasil en la altitud de El Alto el 9 del mismo mes. Dos desafíos de alta exigencia en los que Haquin se perfila nuevamente como protagonista, siempre y cuando mantenga su estado físico y consiga la continuidad necesaria en un nuevo club.
Actualmente, la selección boliviana ocupa la octava posición en la tabla de clasificación con catorce puntos, a solo una unidad de Venezuela, que ostenta el séptimo puesto y, por ahora, la plaza de repesca
