Un accidente vial ocurrido recientemente en Yacuiba puso en evidencia las deficiencias persistentes en la atención sanitaria del Chaco tarijeño, específicamente en el Hospital Fray Quebracho. A pesar de ser catalogado como un centro de tercer nivel y contar con equipamiento adecuado, el hospital no opera a su máxima capacidad, lo que genera un impacto negativo en la atención de la población. En medio de esta situación, se ha desatado un conflicto público entre el Gobierno Regional y el Servicio Departamental de Salud (Sedes), mientras los pacientes continúan enfrentando las consecuencias de un sistema saturado, con derivaciones hacia el Hospital Rubén Zelaya y otros centros con capacidad limitada.

Desde el Gobierno Regional se sostiene que el Hospital Fray Quebracho se encuentra en un proceso progresivo de habilitación y equipamiento, operando actualmente con un horario de atención de 12 horas diarias. Además, se espera una inspección técnica por parte del Sedes para autorizar la extensión del servicio a 24 horas. Por su parte, el Sedes rechaza esta postura, señalando que la falta de atención continua se debe a una carencia de voluntad política y al incumplimiento de los requisitos necesarios para la operatividad plena del hospital.

El Fray Quebracho representa el primer establecimiento de tercer nivel en la región, con la intención de aliviar la presión sobre el Hospital Rubén Zelaya, que sigue enfrentando problemas de infraestructura, equipamiento y personal. Sin embargo, pese a estar en funcionamiento, el hospital opera de forma parcial, con servicios progresivamente habilitados en especialidades como oftalmología, otorrinolaringología, cardiología, ginecología y medicina interna. En cuanto al personal, se ha incrementado la dotación con la asignación de nuevos ítems, aunque la información sobre el número exacto de profesionales disponibles aún no es clara.

A pesar de estos avances, persisten limitaciones significativas, incluyendo la falta de atención de emergencias las 24 horas y la implementación incompleta de servicios especializados. Además, el hospital solo atiende a pacientes referidos desde establecimientos de primer y segundo nivel, lo que genera confusión y descontento entre quienes buscan atención directa.

El director del Sedes, Nils Casson, aclaró que el hospital cuenta con las resoluciones de habilitación correspondientes para las especialidades solicitadas y que estas autorizaciones no restringen los horarios de atención. Indicó que la ampliación a un servicio continuo de 24 horas depende exclusivamente de la voluntad de las autoridades del hospital, y destacó que a partir del 21 de enero se inició la atención sin interrupciones. Casson también señaló que la institución emitió advertencias para que el hospital ampliara sus servicios de hospitalización, emergencias, terapia intensiva y quirófanos, advirtiendo que, de no hacerlo, se podría retirar la licencia de funcionamiento.

Por otro lado, la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de Yacuiba expresó su preocupación ante la falta de respuestas concretas y la disputa entre las instituciones involucradas. Su presidente, Pedro Hidalgo, enfatizó que la población es la principal afectada por la fragmentación institucional y los conflictos políticos que impiden una gestión eficiente del sistema de salud. Además, resaltó que las tensiones entre el Gobierno Municipal y el Gobierno Regional han generado un contexto adverso que ahora se extiende al enfrentamiento entre el Gobierno Regional y el Sedes.

Ante este panorama, se hace un llamado urgente a las autoridades para priorizar la atención sanitaria y garantizar servicios adecuados a la población, evitando que la crisis actual derive en movilizaciones y afecte aún más a quienes dependen del sistema de salud en la región

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