En las primeras horas del sábado, un incendio de gran magnitud afectó un edificio de cinco pisos en el casco urbano del municipio de Yapacaní, movilizando a los bomberos de la Policía de Santa Cruz de la Sierra para controlar la emergencia. El siniestro, que se inició alrededor de las 23:00 horas del viernes, tuvo su origen en un corto circuito en la caja de mandos del sistema eléctrico ubicado en el primer piso del inmueble, donde funcionaba una librería. Este desperfecto eléctrico provocó una explosión inicial que rápidamente desencadenó la propagación de las llamas por todo el edificio.
Los vecinos del sector fueron los primeros en reaccionar ante el fuego. Armados con baldes, mangueras y agua, intentaron sin éxito sofocar el incendio mientras aguardaban la llegada de los equipos especializados. Sin embargo, la rapidez y fuerza con la que se extendieron las llamas superaron sus esfuerzos iniciales. Fue solo después de aproximadamente tres horas desde el inicio del siniestro que llegaron al lugar los efectivos bomberiles procedentes de Santa Cruz, quienes comenzaron las labores para controlar y extinguir el fuego.
El mayor Carlos Canaviri, representante de la Dirección Departamental de Bomberos de la Policía, informó que al amanecer se había logrado concluir con las tareas principales de extinción. No obstante, el trabajo continuaba en la etapa crítica de enfriamiento y remoción para evitar reigniciones y asegurar la seguridad estructural del edificio afectado. Este proceso es vital para minimizar daños adicionales y permitir una posterior evaluación técnica.
Un aspecto relevante que destacó Canaviri durante su intervención fue la necesidad urgente de mejorar la infraestructura y presencia bomberil en Yapacaní. Actualmente, la unidad más cercana se encuentra en Montero y no cuenta con el equipamiento ni personal suficiente para responder eficazmente a emergencias complejas como esta. Por ello, hizo un llamado a las autoridades municipales, departamentales y nacionales para que gestionen la creación e implementación de una Unidad Desconcentrada de Bomberos en el municipio.
La ausencia local de un cuerpo especializado refleja una vulnerabilidad importante para los habitantes y comercios del área urbana. La rápida propagación del incendio y el tiempo transcurrido hasta la llegada de los bomberos evidencian las dificultades que enfrentan comunidades alejadas o con recursos limitados frente a emergencias mayores. La solicitud hecha por el mayor Canaviri subraya que contar con una unidad propia no solo agilizaría las respuestas sino también contribuiría a prevenir pérdidas materiales significativas e incluso riesgos para vidas humanas.
Por el momento, no hay un informe oficial definitivo sobre las causas precisas que originaron el incendio más allá del indicio inicial relacionado con un corto circuito eléctrico. Las investigaciones correspondientes comenzarán una vez finalizadas todas las labores operativas en el lugar del siniestro para esclarecer completamente los hechos y determinar responsabilidades si fuera necesario.
Este incidente pone en evidencia tanto los riesgos vinculados al mantenimiento eléctrico en edificaciones públicas o comerciales como la importancia estratégica de contar con servicios bomberiles descentralizados y bien equipados. Para los residentes y comerciantes locales representa una llamada a reforzar medidas preventivas y exigir mayores recursos destinados a seguridad contra incendios dentro del municipio.
En conclusión, este incendio ocurrido en Yapacaní no solo dejó pérdidas materiales significativas sino también abrió un debate sobre infraestructura urbana y protección civil en localidades intermedias. La colaboración entre autoridades locales y departamentales será fundamental para implementar mejoras concretas que eviten tragedias similares en el futuro cercano, garantizando así mayor tranquilidad y resiliencia para toda la comunidad afectada
