Las intensas lluvias en la región amazónica han provocado serias dificultades para 38 comunidades indígenas, cuyas tierras han sido severamente afectadas. En las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) Pilón Lajas y Tacana I, que se extienden entre los departamentos de La Paz y Beni, los cultivos han quedado sumergidos, las vías de acceso se han deteriorado y las viviendas presentan daños significativos. Los habitantes de estas comunidades temen que la situación actual sea comparable a la crisis provocada por las lluvias de 2015.

Recientemente, el caudal del río Beni ha aumentado de manera alarmante, lo que llevó a los indígenas a tomar precauciones y resguardar sus embarcaciones durante la madrugada del jueves. Además, las autoridades han decidido restringir la navegación en la zona debido a la peligrosidad de las corrientes. Kadir Suarez, quien se desempeña como comandante del Puerto Mayor de Rurrenabaque, informó que el desbordamiento del río Beni ha inundado la avenida Costanera de la ciudad.

La situación en la cuenca alta es preocupante, ya que se prevé un nuevo aumento del caudal de agua debido a las lluvias recientes. Esta información fue compartida por un representante militar que mencionó la crecida de ríos en áreas como Guanay y el sector del Alto Beni.

En un informe de Fundación Tierra, Magaly Tipuni, presidenta del Consejo Regional Tsimane Mosetén-Pilón Lajas, relató que las 23 comunidades de su territorio han sufrido las consecuencias de la creciente de ríos y arroyos. Tipuni destacó que los cultivos de arroz, plátano, yuca, maíz y sandía han sido devastados, especialmente en aquellas comunidades cuyos sembradíos se encuentran cerca de los arroyos que se desbordaron.

Además, la dirigente indígena subrayó que la infraestructura vial ha quedado gravemente dañada, lo que complica el acceso a ayuda. “No podemos llegar a nuestras comunidades. La fuerza de la riada ha arrastrado los puentes de madera que habíamos logrado construir con apoyo del municipio”, comentó.

Por su parte, Hernán Nay, secretario de Tierra y Territorio del Consejo Indígena del Pueblo Tacana (Cipta), indicó que al menos 15 comunidades en los municipios de Ixiamas y San Buenaventura están prácticamente sumergidas. “La inundación ha afectado nuestras viviendas y cultivos de yuca, plátano, arroz y maíz. Este número podría aumentar a medida que continúan las lluvias”, afirmó.

Entre las comunidades más afectadas se encuentran San Miguel, Villa Alcira, Capaina Baja, Bella Altura, Buena Vista, Altamarani, Tres Hermanos, Copacabana, Cachichira, San Antonio del Tequeje, Carmen del Emero, San Silvestre, Carmen Tahua, Chiraca y Tumupasa. La situación sigue siendo crítica y se requiere atención urgente para mitigar el impacto de este desastre natural

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