El periodista y comunicador deportivo Gary Áñez regresa al ámbito político municipal con la firme intención de disputar nuevamente la Alcaldía de Santa Cruz, apoyado en su amplia trayectoria pública y su conocimiento de la realidad urbana. Tras una primera experiencia electoral, Áñez se presenta convencido de que su visión y propuestas pueden contribuir a mejorar la gestión de la ciudad.
Áñez aborda con franqueza la situación actual de Santa Cruz, señalando que, a pesar del crecimiento en la construcción de nuevos espacios, la recaudación municipal ha disminuido considerablemente, pasando de 1.400 millones a 800 millones en cinco años. Según su análisis, esta caída se debe a la existencia de un sistema que facilita la evasión fiscal y la corrupción en el cobro de ingresos.
Uno de los elementos centrales de su plan es la digitalización de los procesos municipales, una medida que considera esencial para reducir la corrupción y agilizar los trámites. Al eliminar el contacto directo entre ciudadanos y funcionarios, se busca minimizar la extorsión y la intervención de intermediarios. Además, plantea fortalecer las subalcaldías mediante herramientas tecnológicas para acercar la gestión a los barrios y resolver problemas cotidianos con mayor rapidez, como la reparación de alumbrado público, que impacta directamente en la seguridad vecinal.
El transporte público también ocupa un lugar prioritario en su agenda. Áñez sostiene que el sistema actual colapsó debido a la falta de autoridad municipal y propone transformar el modelo vigente, pasando de un esquema sindicalizado a uno empresarial, con el fin de modernizar el servicio. Destaca que el sector genera ingresos millonarios que podrían invertirse en mejorar la infraestructura y la calidad del transporte.
En cuanto a la gestión de residuos, el candidato enfatiza la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva metropolitana, dado que la expansión urbana ha generado una conurbación que exige acuerdos normativos y planificación conjunta con las localidades vecinas. Considera que la solución no puede limitarse a los límites administrativos municipales.
El área de salud presenta serias deficiencias, según Áñez, quien denuncia la falta de insumos básicos y el atraso en el pago de salarios al personal médico y municipal, lo que afecta la capacidad de atención a la población. Esta situación crítica refleja una red sanitaria operando en condiciones precarias.
La inseguridad ciudadana es otro desafío relevante en su diagnóstico. Áñez describe una ciudad afectada por el desorden y la sensación de abandono, y propone recuperar el control municipal sobre los espacios públicos y restablecer servicios barriales que contribuyan a mejorar la convivencia y la seguridad.
Para avanzar en la reorganización institucional, el candidato considera imprescindible la aprobación de la Carta Orgánica Municipal, un instrumento que permitirá ordenar la administración local, fortalecer la credibilidad y facilitar la implementación de políticas integradoras con el área metropolitana. Este paso es, según él, prioritario antes de emprender cualquier proyecto de obras o inversiones.
La situación financiera del municipio también es motivo de preocupación, con deudas que rondan los 2.500 millones de bolivianos, originadas en compromisos con constructores, empleados y proveedores. Áñez destaca la necesidad de generar confianza en la gestión para superar esta crisis.
Finalmente, Áñez subraya que su propuesta no busca confrontaciones, sino establecer un orden basado en normas claras y su cumplimiento, con un enfoque inclusivo. Su lema, “Primero Santa Cruz”, refleja su intención de unir a la ciudad en torno a un proyecto común orientado a la recuperación y el desarrollo sostenible
