Pocos minutos después de finalizar el partido, Juan Sinforiano Godoy Viñales, el paraguayo boliviano que se ha convertido en una pieza clave para la selección nacional, compartió sus impresiones sobre su inesperada convocatoria a la Copa del Mundo. En declaraciones ofrecidas en zona mixta, Godoy admitió que no había contemplado formar parte de este importante evento futbolístico. “Uno sueña siempre lo positivo, pero no me lo esperaba. Estoy feliz y muy contento por eso. Ahora tengo que retribuir de la mejor manera en este partido que se viene contra Irak”, expresó con una mezcla de emoción y determinación.
La llegada de Godoy a la selección no estuvo exenta de controversias. Desde su convocatoria, algunos sectores de la afición boliviana manifestaron sus dudas sobre su inclusión en el equipo, especialmente porque ocupa el lugar que anteriormente pertenecía a Marcelo Martins, un jugador con un historial destacado en el equipo y cuya ausencia ha generado debate. Sin embargo, el delantero no se dejó intimidar por las críticas y se mostró firme en su compromiso con la selección. “Este país se merece estar en el Mundial”, subrayó, reflejando su deseo de ver a Bolivia en la máxima cita del fútbol mundial.
Durante el partido, Godoy fue introducido al juego en el minuto 74 como sustituto de Enzo Monteiro. Su impacto fue inmediato; apenas tres minutos después de entrar al campo, fue derribado por Abena dentro del área rival. El árbitro no dudó en señalar la falta como penalti, un momento crucial que cambiaría el rumbo del encuentro. Miguel Terceros se encargó de ejecutar la pena máxima y logró convertirla en gol, sellando así una victoria vital para Bolivia por 2-1.
Con esta victoria, la selección boliviana avanza con renovadas esperanzas hacia su sueño de participar en el Mundial que se celebrará en Norteamérica. La actuación de Godoy y su contribución al equipo han dejado claro que está decidido a dejar su huella en este proceso y a demostrar que su inclusión fue una decisión acertada para alcanzar las metas del país.
