El fútbol profesional en Bolivia enfrenta una jornada decisiva este miércoles 31 de diciembre, cuando se celebre el Consejo Superior de la División Profesional. Esta reunión, inaplazable y crucial para definir el rumbo de la temporada 2026, llega tras varios intentos fallidos de convocatoria debido a la falta de quórum.
Originalmente programada para el domingo anterior, la sesión no pudo llevarse a cabo y un segundo intento el martes tampoco prosperó, lo que llevó a la Federación Boliviana de Fútbol a establecer una fecha definitiva para este encuentro. La reunión se realizará de manera virtual desde las 11:00 horas y contará con la participación de los clubes habilitados en la máxima categoría del fútbol boliviano.
Entre los temas principales a tratar figura la determinación del número de torneos y los formatos que se emplearán en la temporada 2026, un año que se anticipa complejo debido a la participación de varios equipos nacionales en competencias internacionales como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Además, la elaboración del calendario deberá considerar el Mundial de la FIFA y el repechaje de la selección nacional, lo que implica la necesidad de ajustar fechas y programar pausas estratégicas a lo largo del año.
En cuanto a la integración del Consejo, el club Wilstermann no formará parte de esta sesión tras su descenso, mientras que Real Potosí, que logró el ascenso recientemente, estará habilitado para participar en las decisiones que marcarán el futuro del campeonato.
La reunión tendrá lugar pocas horas después de la firma de un nuevo convenio entre la Federación Boliviana de Fútbol y la empresa Entel, relacionado con los derechos de transmisión del fútbol nacional. Según el presidente de la Federación, este acuerdo asegura un ingreso anual aproximado de un millón de dólares para cada club, representando un soporte económico fundamental para el desarrollo del torneo. Este aspecto también será considerado dentro de las discusiones del Consejo Superior.
Finalmente, el encuentro servirá como escenario para analizar la situación de Wilstermann, que, a pesar de haber descendido, busca mantenerse en la División Profesional mediante una resolución administrativa. Este tema podría generar un intenso debate entre los dirigentes y definir el futuro inmediato del club en el fútbol boliviano
