El departamento de La Paz enfrenta una compleja situación institucional a menos de un mes de las elecciones subnacionales programadas para el 22 de marzo. La elección de los vocales electorales para el Tribunal Electoral Departamental (TED) paceño se ha convertido en un proceso tortuoso y lleno de obstáculos legales, que ha dejado al departamento sin una autoridad electoral plenamente constituida. Esta circunstancia genera incertidumbre sobre la organización y supervisión del proceso electoral en una región clave del país.
El problema comenzó con la remisión por parte de la Asamblea Legislativa Departamental de La Paz de listas para la designación de los vocales electorales, que no cumplieron con requisitos fundamentales establecidos por la normativa vigente. Entre las principales deficiencias detectadas destacan el incumplimiento de criterios esenciales como la equidad de género y la representación intercultural, aspectos que son exigidos para garantizar una composición plural e inclusiva del órgano electoral. Estas irregularidades legales derivaron en un rechazo formal de las nóminas enviadas.
A esta situación se sumaron amparos constitucionales presentados por ciudadanos que cuestionaron el procedimiento y la idoneidad de los postulantes. Uno de estos recursos llevó a la anulación formal de la designación previa, invalidando así la última lista propuesta por la Asamblea Departamental. De esta manera, el proceso quedó estancado y sin avances concretos en cuanto a la conformación del TED paceño.
Además, el proceso estuvo marcado por denuncias públicas que señalaron posibles conflictos de interés y favoritismos, incluyendo presuntos vínculos familiares entre algunos candidatos y miembros de la Asamblea Departamental. Estas acusaciones pusieron en duda la transparencia y legitimidad del proceso selectivo y generaron desconfianza tanto en actores políticos como en sectores ciudadanos.
En este contexto, legisladores nacionales han manifestado su preocupación ante las reiteradas fallas en el cumplimiento normativo y ético. El diputado José Maldonado confirmó que, tras el rechazo definitivo de las listas anteriores, se solicitó nuevamente a la Asamblea Departamental que envíe nuevos nombres para completar las vacantes en el TED. Sin embargo, reconoció que el tiempo es limitado y advirtió que probablemente no será posible resolver esta situación antes del día electoral.
Esta demora tiene consecuencias directas sobre el funcionamiento del Tribunal Electoral Departamental. Desde finales del año pasado, específicamente desde diciembre, este órgano opera con un único vocal designado directamente por el Presidente del Estado bajo supervisión directa del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Esta medida excepcional fue adoptada ante la imposibilidad de nombrar al pleno del tribunal departamental, lo que implica una administración centralizada y temporal para no interrumpir el calendario electoral ni poner en riesgo los comicios.
La falta de vocales electos coloca a La Paz en una posición única dentro del país: será el único departamento que acudirá a las urnas sin contar con un TED plenamente conformado. Esta circunstancia genera inquietud sobre cómo se garantizará la transparencia, imparcialidad y eficacia en la organización electoral local, aspectos fundamentales para asegurar elecciones legítimas y confiables.
El diputado Maldonado calificó esta situación como una muestra clara de irresponsabilidad por parte de la Asamblea Departamental paceña, ya que se han hecho múltiples intentos fallidos para cumplir con las recomendaciones legales y políticas establecidas desde instancias nacionales. Afirmó que pese a varios intentos realizados durante meses, no se ha logrado avanzar hacia una solución definitiva.
Pese a estos desafíos institucionales, las actividades preelectorales continúan bajo la coordinación directa del Tribunal Supremo Electoral. Esta entidad asumió temporalmente el control operativo del TED paceño para evitar cualquier paralización o retraso en el proceso electoral general previsto para marzo. Sin embargo, esta solución transitoria no elimina las tensiones políticas ni los cuestionamientos sobre legitimidad que persisten alrededor del tribunal departamental.
En paralelo a estas dificultades administrativas locales, también se ha generado tensión política a nivel nacional vinculada al calendario legislativo. Se confirmó que la bancada Libre asistirá a una sesión parlamentaria convocada para debatir una interpelación ministerial cuyo proceso ha sido objeto de controversia legal debido a resoluciones judiciales previas que suspendieron interpelaciones anteriores. Este escenario refleja un ambiente político complejo donde lo jurídico y lo político están íntimamente entrelazados.
En resumen, el departamento de La Paz enfrenta un escenario crítico en materia electoral debido al retraso e irregularidades en la designación de sus vocales electorales departamentales. Esta realidad no solo afecta directamente al órgano encargado de organizar las elecciones locales sino que también pone en evidencia desafíos mayores relacionados con la institucionalidad democrática, los procesos normativos y las tensiones políticas internas previas a unos comicios clave para definir autoridades subnacionales importantes. El desenlace próximo dependerá tanto del accionar político local como del seguimiento institucional nacional para garantizar que el proceso electoral se desarrolle dentro del marco legal vigente y con transparencia suficiente para preservar la confianza ciudadana
