Los homenajes a Eduardo Abaroa, figura emblemática de la historia boliviana, comenzaron de manera singular este año. El presidente Rodrigo Paz estuvo presente en la misa anual que da inicio a los actos conmemorativos previos al traslado de las urnas que contienen los restos de los héroes de Calama, aunque no participó en el proceso de traslado posterior. Este acto tuvo lugar en la plaza Abaroa, aunque se informó que los restos no permanecerán en ese sitio por mucho tiempo.
Este viernes, las ceremonias conmemorativas se adelantaron al 22 de marzo debido a que el 23 de marzo coincide con una jornada electoral subnacional en Bolivia. Esta decisión ha generado críticas, ya que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no tomó en cuenta la importancia histórica de las fechas al programar las elecciones.
Tradicionalmente, el traslado de los restos ha sido llevado a cabo por una compañía de la Fuerza Naval, acompañada por la banda Colorados de Bolivia, conocida por su conexión histórica con la Guerra del Pacífico. Sin embargo, este año, el grupo musical que acompañó el traslado fue el del Colegio Militar del Ejército.
El historiador Fernando Cajías reflexionó sobre la importancia del Día del Mar, señalando que no se trata solo de un festejo patriótico, sino también de recordar injusticias pasadas y mantener viva la lucha por la reivindicación. No hay país en el mundo que no tenga sus fiestas patrias, escribió Cajías, enfatizando que este día debería servir para enseñar a las nuevas generaciones sobre esos eventos históricos.
Respecto al destino final de los restos trasladados a la plaza Abaroa, se comunicó que serán llevados al ministerio de Defensa, ubicado frente a este emblemático espacio. Se prevé que sean devueltos a la plaza el domingo 22 de marzo.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, quien fue uno de los pocos miembros del gabinete presente en la plaza Abaroa, anunció que el presidente ofrecerá un mensaje desde Puerto Quijarro el lunes siguiente y no desde La Paz como es habitual. El pasado nos tiene que enseñar a construir el futuro, expresó Lupo, destacando la resiliencia del pueblo boliviano como un legado fundamental dejado por Abaroa.
Por otro lado, debido a las circunstancias excepcionales de este año, el tradicional desfile escolar del 23 de marzo ha sido reemplazado por ‘actos cívicos’ dentro de los propios establecimientos educativos. El ministro Lupo mencionó que se compartirá información sobre el programa del 23 de marzo a través de los medios de comunicación para garantizar que todos estén informados sobre cómo se conmemorará esta importante fecha.
