La gerente de la Cámara Hotelera de La Paz, Helen Canqui, ha dado a conocer una preocupante situación que afecta a turistas extranjeros en la ciudad. Según sus declaraciones, se han registrado múltiples denuncias por parte de visitantes hospedados en diferentes hoteles, quienes han sido víctimas de un grupo de delincuentes que se hacen pasar por policías para llevar a cabo robos. Este fenómeno delictivo ha generado alarma tanto en el sector turístico como en las autoridades locales.
De acuerdo con la información proporcionada por Canqui, los hechos ocurren principalmente en las inmediaciones de la Terminal de La Paz, un lugar estratégico y concurrido donde estos falsos agentes aprovechan la confianza y desconocimiento de las víctimas. El modus operandi consiste en que los delincuentes exhiben una placa policial junto con uniformes que aparentan ser oficiales reales. Bajo el pretexto de estar realizando una investigación relacionada con denuncias previas, solicitan a los turistas que suban a un vehículo supuestamente oficial para trasladarlos.
Una vez dentro del vehículo, los delincuentes conducen a las víctimas hasta zonas alejadas del centro urbano donde proceden a sustraerles sus pertenencias, especialmente tarjetas de crédito y dinero en efectivo. Posteriormente, abandonan a las personas en estas áreas remotas, dejándolas desamparadas y vulnerables. Esta modalidad ha causado temor entre los turistas que visitan la ciudad, poniendo en riesgo no solo su seguridad física sino también su confianza en el destino.
Entre las víctimas, una logró capturar imágenes durante el robo, grabación que fue entregada a la Policía para facilitar la identificación y detención de los responsables. Gracias a esta evidencia audiovisual, las autoridades lograron arrestar a dos individuos implicados directamente en uno de estos delitos. Este avance representa un paso importante para combatir esta modalidad criminal que se ha mantenido activa durante aproximadamente seis meses.
Hasta el momento, la Cámara Hotelera ha registrado al menos una docena de afectados por este tipo de estafa y robo, aunque se sospecha que el número real podría ser mayor debido al subregistro común en estos casos. La persistencia del problema afecta gravemente la imagen turística de La Paz, generando preocupación en el sector hotelero y comercial que depende del flujo constante de visitantes extranjeros.
Helen Canqui hizo un llamado urgente a las autoridades policiales para acelerar las investigaciones y fortalecer las medidas de prevención contra este tipo de delitos. Destacó la gravedad del hecho al señalar que los delincuentes utilizan placas oficiales y uniformes policiales falsificados o sustraídos, lo cual contribuye a generar confusión y facilita sus actividades ilícitas. Esta situación no solo compromete la seguridad individual sino también la reputación internacional del destino turístico.
En conclusión, este fenómeno delictivo representa un desafío importante para la seguridad pública y el desarrollo turístico local. La colaboración entre instituciones públicas y privadas resulta fundamental para implementar estrategias efectivas que protejan a los visitantes y garanticen un ambiente seguro. La pronta respuesta policial y judicial será clave para contener esta problemática y restaurar la confianza perdida entre quienes eligen La Paz como lugar para vacacionar o realizar actividades comerciales
