El embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, informó que la presentación del Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), se ha retrasado debido a cuestiones técnicas y al proceso de transición entre gobiernos. No obstante, aseguró que el documento estará disponible antes de finalizar el año 2025.

Segura explicó que la demora responde principalmente a ajustes técnicos que están en fase final y a la necesidad de coordinar directamente con las autoridades bolivianas para definir detalles como la fecha y el modo de presentación del informe. El diplomático expresó confianza en que el informe se dará a conocer próximamente, incluso antes de que concluya 2024, a diferencia del año anterior cuando la publicación se realizó en enero de 2025.

El embajador también destacó que la elaboración de este tipo de informes requiere siempre un proceso de revisión y acuerdo con el Gobierno, lo que implica cierto tiempo para garantizar la precisión y la colaboración institucional. Además, mencionó que el retraso está vinculado al reciente proceso electoral y la llegada de nuevas autoridades, a quienes se les ha otorgado el espacio necesario para asumir sus funciones.

En cuanto a la comparación con otros países productores de coca, como Perú y Colombia, Segura evitó hacer paralelismos directos, pero señaló que en Bolivia la entrega del informe será más pronta que en el ciclo anterior.

El interés por la publicación del informe 2024 es considerable, especialmente tras los datos revelados en la evaluación anterior, que indicaron un aumento del 4% en la superficie cultivada de coca durante 2023, alcanzando las 31.000 hectáreas. El incremento se registró en diversas regiones, incluyendo los Yungas de La Paz, el norte paceño y el trópico de Cochabamba.

Una de las zonas con mayor crecimiento fue la provincia Ichilo, en Santa Cruz, donde la superficie cultivada se más que duplicó, pasando de 181 a 416 hectáreas, a pesar de que en esa área el cultivo está prohibido. La UNODC identificó en esa región la presencia de laboratorios para procesamiento de droga, pozos de maceración, tráfico de combustibles y estructuras relacionadas con el narcotráfico, situación que fue calificada como un foco crítico por autoridades previas.

En el norte de La Paz, una zona estratégica por la convergencia de rutas de ingreso de cocaína desde Perú y asentamientos irregulares, el cultivo aumentó un 20%, llegando a 483 hectáreas. Particularmente, la provincia Bautista Saavedra mostró un incremento del 77%, pasando de 44 a 78 hectáreas, áreas consideradas sensibles debido a su relación con el tráfico ilícito.

En la región del Beni, la provincia Moxos mantuvo una superficie estable de 29 hectáreas, en zonas limítrofes con el Chapare donde también se detecta actividad relacionada con el narcotráfico.

Este próximo informe será la primera evaluación integral de cultivos de coca bajo la administración del presidente Rodrigo Paz. Hasta el momento, el nuevo ministro de Gobierno, Marco Oviedo, no ha emitido declaraciones sobre la fecha de entrega del informe ni sobre las políticas antidroga que se implementarán. Sin embargo, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, señaló que las mediciones anteriores no consideraron factores relacionados con el potencial para el procesamiento de cocaína, aspecto que podría ser incorporado en futuras evaluaciones

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