El proyecto para la limpieza y el adecuado mantenimiento de las lagunas de oxidación ubicadas en el barrio San Luis aún no ha logrado materializarse. Representantes vecinales han expresado su preocupación ante la falta de avances en esta iniciativa fundamental para la zona.

Se ha señalado que la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), entidad responsable de estas instalaciones, enfrenta diversas complicaciones, incluyendo sanciones económicas que impactan su situación financiera.

Ante la prolongada inacción en los trabajos de mantenimiento de las lagunas y la consecuente contaminación ambiental que afecta al área, la dirigencia del barrio analiza la posibilidad de emprender acciones legales contra la cooperativa.

En gestiones realizadas ante las autoridades departamentales, los vecinos consultaron si Cosaalt había avanzado en los trámites necesarios para obtener la licencia ambiental requerida para ejecutar el proyecto de limpieza. La respuesta recibida indica que la cooperativa no ha retomado el seguimiento de este asunto ante el Gobierno Autónomo Departamental.

Según la información obtenida, se habrían comunicado a Cosaalt las observaciones y requisitos pendientes para la obtención de dicha licencia, pero no se ha registrado una reactivación del trámite por parte de la entidad.

La percepción general es de una falta de diligencia por parte de Cosaalt, cuya situación parece agravarse con la acumulación de problemas y sanciones.

La junta vecinal de San Luis presentó una comunicación formal ante la gobernación para informarse sobre el estado de la situación. Se les notificó que se encuentra en curso el proceso para el cobro de una multa impuesta a la cooperativa.

Esta sanción económica, que asciende a 270.000 bolivianos, fue generada por el incumplimiento de Cosaalt en la presentación oportuna de informes de monitoreo ambiental.

La dirigencia barrial ha solicitado formalmente que, en caso de concretarse el cobro de esta multa, una porción de los fondos recaudados sea asignada para financiar obras y mejoras específicas dentro del área de las lagunas de oxidación.

Se ha recordado que desde hace varios años se viene demandando a las autoridades la ejecución de medidas concretas para mitigar la contaminación generada por estas lagunas, sin que hasta la fecha se evidencien trabajos significativos.

Existe un lamento generalizado por la ausencia de cambios y la falta de intervención para abordar el problema de la contaminación en el sitio.

Se considera esencial que la cooperativa explore las vías necesarias para llevar adelante la limpieza de las lagunas de oxidación. Incluso se menciona que en el pasado ya se había identificado una empresa para realizar esta labor, lo que refuerza la percepción de inacción en el tema, calificándolo como un perjuicio directo para los habitantes del barrio.

Se sugiere la contratación de un especialista que pueda agilizar los trámites y la obtención de la licencia necesaria para la ejecución del proyecto de limpieza.

Se enfatiza la importancia de mantener estas lagunas en condiciones adecuadas mientras no se concrete la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales definitiva.

La situación actual, marcada por el daño ambiental y la afectación directa a las familias que residen en la proximidad debido a la contaminación, no deja otra alternativa que considerar la vía legal.

Los reclamos por el estado de las lagunas son numerosos. Se pide, como mínimo, que se evite el deterioro actual, señalando la presencia de maleza, la falta de mantenimiento en las vías de acceso y la acumulación de basura en las áreas circundantes.

Se reconoce que Cosaalt atraviesa múltiples dificultades, y su estado parece empeorar. Ante este panorama, los socios de la cooperativa estarían solicitando la convocatoria a una asamblea, lo cual se considera un paso justo para que los vecinos puedan exponer sus inquietudes y conocer la situación real de la entidad.

La falta de gestión percibida podría, además, tener repercusiones negativas en futuros proyectos, como la anhelada Planta de Tratamiento. Si potenciales inversionistas perciben que la entidad operadora no cuenta con la capacidad o diligencia necesaria para gestionar servicios básicos, esto podría disuadir su participación.

Aunque iniciar acciones legales podría complicar aún más la situación financiera de la cooperativa, que ya acumula multas, se considera que los vecinos tienen pleno derecho a exigir una compensación por el daño ambiental sufrido.

La recurrencia de noticias sobre los problemas de Cosaalt, su Consejo de Administración y las sanciones económicas se ha convertido en una constante.

Se reitera la necesidad fundamental de que el Consejo de Administración convoque a una asamblea general de socios para brindar transparencia sobre el estado actual de la cooperativa

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