Leonardo Zabala vivió un momento único al vestir la camiseta de la selección nacional, una experiencia que considera el anhelo máximo de cualquier futbolista y que quedará grabada para siempre en su trayectoria profesional. El defensor destacó la emoción que representa representar a su país y valoró el respaldo de su familia, quienes tuvieron la oportunidad de presenciar su desempeño con la Verde, haciendo que esa jornada sea inolvidable.
El partido tuvo un significado especial debido al nivel del adversario, ya que Bolivia se enfrentó a una selección de gran prestigio como México. Para Zabala, este encuentro representa un punto de inflexión en su carrera, un evento que marca un antes y un después en su desarrollo como jugador.
Más allá de lo individual, el futbolista resaltó la unión y la fortaleza del grupo que integra el combinado nacional. Subrayó que todos los convocados para los partidos amistosos y el proceso previo a los repechajes comparten un mismo objetivo: clasificar a Bolivia a un Mundial. Según Zabala, este es un sueño que moviliza no solo a los jugadores, sino también a los aficionados y a todo el país.
Confiado en el trabajo realizado dentro del equipo, Zabala manifestó su plena seguridad en que la selección logrará la clasificación. Para él, concretar este objetivo sería la realización de un anhelo profundo y un motivo de orgullo para todos los involucrados en el proceso
