En una jornada memorable para el fútbol sudamericano, Gabriel Villamil, mediocampista boliviano originario de Tarija, se erigió como la figura central en la contundente victoria de Liga de Quito sobre Palmeiras por 3-0 en el encuentro de ida de las semifinales de la Copa Libertadores. Su destacada actuación, coronada con un doblete, posiciona al equipo ecuatoriano con una considerable ventaja de cara a la final, que se disputará el 29 de noviembre en el Estadio Monumental de Lima, Perú.
El desempeño de Villamil fue sobresaliente. Abrió el marcador a los 16 minutos, conectando un zurdazo cruzado desde el centro del área tras una precisa asistencia de Leonel Quiñónez, quien se proyectó por la banda izquierda. La primera mitad fue de dominio absoluto para el conjunto ecuatoriano, que amplió su ventaja a los 27 minutos con un penal convertido por Lisandro Alzugaray. Poco antes del descanso, en el tiempo de adición, Villamil selló su doblete y el 3-0 definitivo al rematar sin complicaciones en el área chica, tras una jugada iniciada por Bryan Ramírez por el costado derecho.
Este resultado deja a Palmeiras, tricampeón del certamen (1999, 2020, 2021), en una situación comprometida para sus aspiraciones de alcanzar una nueva final. Más allá de sus anotaciones, la presencia de Villamil en el mediocampo fue crucial para Liga de Quito, aportando equilibrio, pausa en la distribución del balón y un valioso volumen de juego ofensivo. El internacional con la Selección Boliviana demostró estar a la altura de la exigencia de una semifinal continental, contribuyendo a que su equipo, que ya había dejado en el camino a rivales de la talla de Botafogo y São Paulo, diera un paso firme hacia la disputa del título más prestigioso a nivel de clubes de la CONMEBOL.
La noche de Villamil no solo fue importante por el resultado, sino también por su trascendencia histórica personal. Al marcar dos goles en una semifinal de Copa Libertadores, se convierte en el primer futbolista boliviano en lograr un doblete en esta instancia del torneo, y lo hace militando en un club extranjero, un hito que resalta su impacto en el escenario continental.
La historia de jugadores bolivianos que han dejado su huella goleadora en instancias decisivas de torneos CONMEBOL es escasa pero significativa. Previamente a Villamil, Gerardo Yecerotte anotó para Bolívar en la Copa Libertadores 2014, en la victoria por 1-0 sobre San Lorenzo en el partido de vuelta de las semifinales, aunque su equipo fue eliminado por un global de 5-1. En la Copa Sudamericana 2004, Ronald García se inscribió en la historia con un potente derechazo de larga distancia que aseguró la clasificación de Bolívar a la final, en un partido que terminó 2-1 contra Liga de Quito.
Asimismo, Joaquín Botero ostenta el honor de ser el único jugador boliviano en marcar en una final de un torneo CONMEBOL de clubes. Lo hizo en la Copa Sudamericana 2005, vistiendo la camiseta de Pumas de México, en el partido de ida contra Boca Juniors. Su gol a los 53 minutos contribuyó a un empate 1-1 en Ciudad de México. Aunque el partido de vuelta en La Bombonera también finalizó 1-1, Boca Juniors se alzó con el título en la tanda de penales. La gesta de Gabriel Villamil, por tanto, añade un nuevo y brillante capítulo a la participación boliviana en las fases definitorias del fútbol continental
