La edificación de infraestructuras productivas, como la planta procesadora de papa recientemente finalizada en la ciudad de El Alto, se inscribe en un vasto programa de industrialización impulsado por las administraciones del Movimiento Al Socialismo (MAS). Desde el año 2006, el desembolso total destinado a la creación de empresas públicas estatales ha superado los 260 mil millones de bolivianos, según un informe detallado por un legislador de la oposición.
El estudio elaborado por el parlamentario revela que, durante los catorce años de gestión del expresidente Evo Morales (2006-2019), se establecieron 53 entidades estatales, lo que representó una inversión superior a los 230 mil millones de bolivianos. Posteriormente, bajo la actual administración del presidente Luis Arce, se habrían implementado 202 nuevas plantas industriales, con una asignación de fondos cercana a los 29.458 millones de bolivianos.
En conjunto, estas cifras sumarían 255 instalaciones productivas erigidas en casi dos décadas de gobierno del MAS. El legislador que presentó estos datos ha expresado su preocupación, argumentando que una parte considerable de estas iniciativas no estaría generando ingresos suficientes para el Estado, lo que, a su juicio, constituiría un despilfarro de los recursos nacionales.
En contraste, el Viceministro de Políticas de Industrialización, Luis Siles, ha refutado la exactitud de la información difundida por el parlamentario. El funcionario gubernamental ha precisado que la gestión del presidente Arce se encuentra actualmente en proceso de edificación de 171 plantas industriales, con una inversión que supera los 32 mil millones de bolivianos, desmintiendo así las cifras presentadas por la oposición
