Jhemis Molina, director general de Epidemiología del Ministerio de Salud y Deportes, ha dado a conocer que Bolivia ha reportado un total de diez casos de viruela símica, también conocida como viruela del mono, desde el inicio del año. Este dato revela que todos los contagios han afectado a hombres, cuyas edades oscilan entre los 23 y 47 años, lo que sugiere que la enfermedad tiene un impacto significativo en la población en edad laboral.
Los casos diagnosticados se distribuyen en varios departamentos del país, siendo Santa Cruz, Sucre y La Paz los más afectados. En particular, La Paz ha sido objeto de atención especial por parte de las autoridades sanitarias. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz ha emitido una alerta epidemiológica específica tras confirmar que cinco de los diez casos se han registrado en esta región. De estos, tres se han localizado en el municipio de La Paz, uno en El Alto y otro en Viacha. Afortunadamente, las autoridades han señalado que los pacientes se encuentran estables y en proceso de recuperación, lo que brinda un alivio ante la situación.
Molina también recordó que desde el año anterior se mantiene activa una alerta epidemiológica nacional con el propósito de fortalecer la vigilancia sanitaria y asegurar una respuesta adecuada frente a posibles nuevos contagios. Esta medida es parte de un esfuerzo más amplio para contener la propagación del virus y proteger a la población.
La viruela símica se transmite principalmente a través del contacto directo con lesiones cutáneas o fluidos corporales infectados. También puede propagarse por medio de gotas respiratorias durante interacciones cercanas o al compartir objetos contaminados. Los síntomas suelen manifestarse entre cinco y 21 días después del contagio e incluyen fiebre, dolor de cabeza, debilidad generalizada y erupciones cutáneas que pueden evolucionar hacia ampollas. Durante el transcurso de la enfermedad, que puede durar entre dos y cuatro semanas, es fundamental seguir recomendaciones como el aislamiento del paciente, mantener una adecuada hidratación y realizar un seguimiento médico continuo para evitar la diseminación del virus.
El panorama actual subraya la importancia de estar informados sobre esta enfermedad y seguir las recomendaciones sanitarias para mitigar su impacto en la comunidad.
