Con la llegada de la temporada de lluvias, las autoridades educativas del departamento han intensificado sus esfuerzos para enfrentar el aumento potencial de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y la chikungunya, que representan un riesgo significativo para la salud pública, especialmente en entornos escolares. La Dirección Departamental de Educación ha implementado una serie de medidas preventivas destinadas a minimizar los contagios entre los estudiantes, un sector particularmente vulnerable debido a su constante interacción en espacios comunes.
La directora departamental de Educación, Eldy Urzagaste, detalló que estas acciones ya se encuentran en marcha en diversas regiones del territorio. En localidades como Bermejo se han llevado a cabo campañas exhaustivas de desinfección en las unidades educativas, con el objetivo de eliminar posibles criaderos del mosquito transmisor y reducir así la proliferación del vector. De manera paralela, intervenciones similares se han desarrollado en Villa Montes, mientras que en Yacuiba se han organizado operativos coordinados por los distritos educativos locales. Esta estrategia integral refleja un trabajo conjunto entre las autoridades educativas y municipales para fortalecer el control sanitario en espacios escolares.
El protocolo sanitario vigente establece requisitos estrictos para mantener las unidades educativas libres de focos de mosquitos. Esto implica no solo acciones puntuales como la fumigación y limpieza profunda, sino también la promoción continua de prácticas higiénicas entre estudiantes y personal docente. La limpieza constante de patios, aulas y áreas comunes es fundamental para evitar acumulaciones de agua estancada donde los mosquitos puedan reproducirse. Además, se enfatiza la importancia del lavado frecuente de manos y el uso adecuado de uniformes y ropa protectora para minimizar el contacto con insectos.
En este contexto, Eldy Urzagaste hizo un llamado explícito a los padres y madres de familia para que colaboren con estas medidas desde sus hogares. Instó a no enviar a sus hijos a clases si presentan síntomas compatibles con dengue o chikungunya, como fiebre alta, dolores musculares intensos o erupciones cutáneas. La recomendación es solicitar licencia médica y permitir que el estudiante permanezca en reposo hasta su completa recuperación. Esta precaución es vital para evitar brotes dentro de las instituciones educativas que podrían afectar no solo al alumno enfermo sino también a toda la comunidad escolar.
La directora departamental subrayó que hasta el momento no se han registrado casos graves ni situaciones críticas vinculadas a estas enfermedades dentro del sistema educativo local. Sin embargo, reconoció que la vigilancia epidemiológica continúa siendo una prioridad para garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad. Las actividades preventivas permanecen activas como parte de un compromiso institucional con la salud y bienestar de los estudiantes, docentes y demás trabajadores educativos.
Este enfoque proactivo tiene una relevancia fundamental para la población escolar del departamento, ya que contribuye a mantener ambientes seguros donde los procesos pedagógicos puedan desarrollarse sin interrupciones derivadas de emergencias sanitarias. La coordinación entre autoridades educativas y comunitarias apunta a fortalecer las capacidades locales para enfrentar desafíos vinculados al clima y condiciones ambientales propias de esta época del año. En definitiva, se busca preservar no solo la salud física sino también el derecho a una educación continua y segura durante todo el ciclo lectivo
