Desde Tarija, un colectivo de mujeres ha hecho público un documento fundamental que articula las demandas y aspiraciones de mujeres de cinco provincias del departamento. Este esfuerzo colectivo, denominado ‘Agenda País’, busca asegurar el pleno respeto de los derechos femeninos en Bolivia y fue construido a través de un proceso participativo y territorial.
El documento fue presentado en la ciudad de La Paz ante una congregación de más de 1.500 mujeres provenientes de diversas regiones del país, lo que subraya su representatividad y alcance a nivel nacional. Se trata de un trabajo conjunto que aborda diversas áreas consideradas esenciales para avanzar hacia una sociedad más equitativa y justa.
Entre los puntos centrales de la Agenda País se destaca la urgente necesidad de garantizar la justicia económica. Se señala que un número considerable de mujeres carece de acceso a oportunidades laborales dignas y a espacios donde su perspectiva sea considerada en la toma de decisiones. La preocupación no solo radica en la falta de empleo, sino también en la situación de ser incluidas en posiciones sin tener la capacidad real de influir o decidir.
Asimismo, se puso de manifiesto la ausencia de políticas públicas que reconozcan y redistribuyan equitativamente el trabajo de cuidado. Esta labor, tradicionalmente asumida por las mujeres de forma no remunerada, continúa sin recibir la valoración necesaria ni ser asumida como una responsabilidad estatal.
En el ámbito ambiental, la Agenda aborda la deficiencia en la garantía de servicios básicos esenciales, como el acceso al agua, tanto en zonas urbanas como rurales. Esta carencia impacta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes suelen ser las principales encargadas del bienestar familiar. A esto se suman problemáticas como la contaminación hídrica, la deforestación y los efectos del cambio climático.
Otro tema crucial es la erradicación de la violencia estructural que afecta a las mujeres. El movimiento demanda una sociedad libre de feminicidios, abusos y todo tipo de violencia de género. Se enfatiza que esta lucha por los derechos de las mujeres se dirige contra los agresores, violadores y feminicidas, y no contra los hombres en general.
La autonomía corporal constituye otro pilar fundamental. Se exige que las mujeres tengan la potestad de decidir sobre su propio cuerpo, su sexualidad y su salud reproductiva. El documento critica situaciones en las que las mujeres son obligadas a utilizar métodos anticonceptivos o a someterse a procedimientos médicos sin haber otorgado su consentimiento informado.
Finalmente, la Agenda País aboga por una democracia verdaderamente paritaria, donde las mujeres ejerzan un poder efectivo. Se cuestiona la práctica actual en la que la inclusión de mujeres en la política a menudo responde únicamente al cumplimiento de cuotas de paridad y alternancia, resultando posteriormente en su marginación o silenciamiento.
El pronunciamiento y la Agenda País serán entregados a las diversas fuerzas políticas del país. El objetivo es claro: lograr que las demandas de las mujeres sean integradas de manera prioritaria en las plataformas electorales y en las futuras políticas públicas. Se subraya que estas reivindicaciones no son meras peticiones sectoriales, sino la exigencia del cumplimiento de derechos humanos esenciales que, a la fecha, no están plenamente garantizados en Bolivia
