El destacado músico y compositor boliviano Willy Claure ha iniciado una serie de presentaciones en Alemania. Su gira internacional, que se extenderá del 17 al 28 de mayo, incluye conciertos acústicos en cinco ciudades, llevando consigo una selección de música boliviana. El artista se encuentra ya en el continente europeo, listo para sus compromisos.
El recorrido musical comenzó el sábado 17 en Maguncia. Continuará en Essen con un recital programado para el domingo 22. Posteriormente, Claure se trasladará a Giessen para una presentación el viernes 23. El tour prosigue el sábado 24 en Marburgo y culminará en Fráncfort el miércoles 28.
Conocido popularmente como ‘el señor de la cueca boliviana’, José Wilfredo Claure Hidalgo nació en Cochabamba el 12 de octubre de 1962. Su camino en la música comenzó de forma autodidacta a la temprana edad de 13 años.
A lo largo de su carrera, ha sido guitarrista de importantes agrupaciones y solistas, incluyendo a Khanata, Emma Junaro, José – Joselo y Marcelo, Los Jairas, así como William Centellas, Jacha Marka, Savia nueva y Ruphay. Su formación académica incluye estudios universitarios en antropología, culminados en 2001 con una tesis enfocada en la cueca. Ese mismo año, ofreció conciertos interpretando sus composiciones de cueca junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia. En 2003, publicó un libro de partituras con 28 piezas para guitarra. Una de sus obras fonográficas destacadas es Alternativa, lanzada en 2004, un álbum de cuecas en el que colaboró con siete reconocidos guitarristas bolivianos: Rodrigo Villegas, Cesar Junaro, Manuel Monrroy, Juan Carlos Cordero, Gabriel Navía, Víctor Hugo Mercado y Glen Vargas.
La tenacidad ha sido una constante en la trayectoria de Claure. Desde sus primeros concursos infantiles, donde no siempre obtuvo premios, hasta enfrentar escepticismo sobre la música folclórica al mudarse a Suiza, siempre mantuvo su compromiso con la guitarra. Esta perseverancia le ha permitido construir una carrera sólida entre Bolivia y Europa, con la cueca como eje central. A su regreso al país, impulsó iniciativas para proteger y revalorizar esta danza, considerándola no solo una expresión musical sino un fenómeno social profundo. Aunque no proviene de una familia de músicos profesionales, recuerda la presencia de la música en su hogar a través de su padre y madre. Sus inicios públicos se remontan a las horas cívicas escolares y concursos radiales a los 12 años, experiencias que, a pesar de los resultados iniciales, lo motivaron a perfeccionar su técnica instrumental
