Nacional Potosí quedó eliminado de la Copa Libertadores de América 2026 tras caer por 0-2 en el partido de vuelta frente a Botafogo, en un encuentro disputado en el estadio Olímpico Nilton Santos de Río de Janeiro. La derrota dejó al equipo boliviano sin posibilidades de avanzar a la siguiente fase del torneo continental, luego de haber ganado 1-0 en el partido de ida disputado en la Villa Imperial.
El conjunto potosino no pudo sostener su ventaja obtenida en condición de local y sucumbió ante un Botafogo que impuso condiciones desde los primeros minutos del encuentro en su propio terreno. Desde el inicio, los brasileños mostraron una actitud ofensiva decidida, presionando a Nacional Potosí y generando situaciones claras que pusieron en aprietos al portero visitante, Pedro Galindo.
El primer gol llegó apenas a los cinco minutos, cuando Alex Telles logró superar la defensa y batir al guardameta con un disparo elevado que abrió el marcador para los locales. Este tanto tempranero fue un golpe duro para Nacional Potosí, que se vio obligado a replantear su estrategia para evitar una desventaja mayor. Sin embargo, Botafogo continuó dominando el juego y creó múltiples oportunidades ofensivas durante la primera parte, manteniendo al equipo boliviano bajo constante presión.
En tiempo adicional del primer tiempo, Danilo amplió la diferencia para Botafogo con un gol dentro del área, definiendo con precisión frente al arco rival. Este segundo tanto fue fundamental para asegurar la clasificación del equipo brasileño y poner aún más cuesta arriba las aspiraciones de Nacional Potosí.
Durante el segundo tiempo, el conjunto potosino mostró una reacción más activa y logró generar algunas situaciones de peligro que inquietaron a la defensa local. En particular, un cabezazo de Edisson Restrepo fue detenido con una mano por el arquero Léo Linck, mientras que Óscar Villalba estrelló un remate en el travesaño cerca del minuto 66. Estas acciones reflejaron la intención del equipo visitante por acortar distancias y buscar un resultado que mantuviera viva su esperanza en la competición.
A pesar de estos intentos, Nacional Potosí no pudo concretar ningún gol y se mantuvo sin marcar durante todo el encuentro, lo que terminó por sentenciar su eliminación. La falta de efectividad en ofensiva y las dificultades para contener las embestidas iniciales de Botafogo fueron factores determinantes en la derrota.
Botafogo avanzó así a la tercera fase del torneo, donde se medirá contra Barcelona SC de Ecuador, equipo que accedió tras vencer a Argentinos Juniors en definición por penales. El triunfo conseguido por los brasileños no solo les permitió continuar su camino en la Copa Libertadores sino también reafirmar su capacidad ofensiva frente a rivales internacionales.
Para Nacional Potosí, esta eliminación marca una etapa complicada dentro del certamen continental y expone las limitaciones que mostró fuera de casa frente a un adversario con mayor experiencia y contundencia. El resultado invita a reflexionar sobre las áreas de mejora necesarias para competir con éxito a nivel internacional.
El partido contó con la presencia aproximada de 25 mil espectadores en Río de Janeiro y fue arbitrado por Piero Maza de Chile, asistido por José Retamal y Miguel Rocha. En cuanto al VAR, estuvo bajo supervisión de Juan Lara junto a Edson Cisternas.
En definitiva, la serie entre ambos equipos dejó claro que Nacional Potosí logró imponerse solo en condición local pero no pudo sostener ese rendimiento ni superar los embates iniciales del rival brasileño fuera de casa. La clasificación conseguida por Botafogo refleja su capacidad para aprovechar las oportunidades tempranas y controlar el juego cuando estuvo arriba en el marcador. Por su parte, Nacional deberá trabajar para fortalecer su desempeño como visitante si aspira a avanzar con éxito en futuras ediciones internacionales
