La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, líder del poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha generado una ola de violencia en varias regiones de México, especialmente en el estado de Jalisco. Este acontecimiento criminal ha puesto en alerta tanto a las autoridades nacionales como a los organizadores locales de la Copa Mundial de Fútbol 2026, que tendrá lugar parcialmente en territorio mexicano. La preocupación gira en torno a la seguridad y la capacidad del país para garantizar un ambiente pacífico durante el torneo que comenzará el 11 de junio en la Ciudad de México.
El Comité Organizador Local del Mundial se encuentra evaluando cuidadosamente la situación, aunque por el momento no ha emitido declaraciones públicas oficiales sobre posibles repercusiones. La relación con la FIFA permanece activa, y hasta ahora no se ha anunciado ninguna modificación respecto a las sedes ni a los partidos programados. México mantiene previsto albergar trece encuentros: cinco en la capital del país, incluyendo un partido de octavos de final; cuatro en Guadalajara, que es precisamente el epicentro de los recientes disturbios; y otros cuatro en Monterrey, ubicada al norte del país.
La violencia desatada tras la muerte de ‘El Mencho’ incluyó incendios, bloqueos viales y altercados que afectaron diversos estados mexicanos. Esta situación ha generado inquietud entre medios internacionales y analistas sobre la capacidad del país para ofrecer un entorno seguro durante uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial. Sin embargo, fuentes internas del Comité Organizador aseguran que las actividades preparatorias continúan con normalidad en las tres ciudades sede.
En Guadalajara, una ciudad con historia mundialista tras haber sido sede en los torneos de 1970 y 1986, se esperaba un anuncio oficial respecto a las medidas ante esta crisis, pero las entrevistas previamente programadas fueron pospuestas por las autoridades locales. Esta urbe aspira a consolidarse como un referente mundialista al recibir uno de los partidos más atractivos de la fase inicial: España contra Uruguay, previsto para el 26 de junio. A pesar del clima tenso generado por los recientes episodios violentos, Guadalajara mantiene firme su compromiso con el Mundial.
Paralelamente, la Federación Mexicana de Fútbol confirmó que la selección nacional continúa con sus entrenamientos en Querétaro y que el amistoso contra Islandia se realizará según lo planeado. Este encuentro servirá también para observar cómo avanza la preparación deportiva y logística previa al torneo. La Liga MX tomó medidas inmediatas suspendiendo partidos locales afectados por la violencia; por ejemplo, el derbi femenino entre Guadalajara y América fue cancelado este domingo, y el partido masculino entre Querétaro y Juárez FC fue igualmente pospuesto.
En cuanto al estadio Azteca, escenario emblemático donde se llevará a cabo el partido inaugural entre México y Sudáfrica el 11 de junio, se confirmó que los trabajos de remodelación están encaminados para finalizarse dentro del plazo establecido por la FIFA. El próximo partido amistoso entre México y Portugal programado para finales de marzo será una importante prueba para evaluar tanto las condiciones del estadio como el ambiente general previo al Mundial.
Respecto al calendario futbolístico nacional, hasta ahora no hay cambios significativos: la octava jornada del torneo Clausura sigue prevista para jugarse durante un fin de semana próximo sin partidos programados en Guadalajara debido a que sus dos equipos representativos disputarán encuentros fuera de casa. Además, otro compromiso internacional relevante es el amistoso femenino entre las selecciones nacionales de México y Brasil previsto para principios de marzo en Ciudad de México.
En resumen, aunque la violencia vinculada a la muerte del líder criminal ha generado preocupación legítima dentro y fuera del país, las autoridades deportivas y organizativas mexicanas mantienen su trabajo enfocado en garantizar el desarrollo exitoso del Mundial 2026. La coordinación entre gobierno federal, entidades estatales y organismos internacionales será clave para asegurar que los eventos deportivos transcurran sin incidentes mayores y que México pueda proyectar una imagen sólida ante millones de espectadores globales
