David González Sanz, flamante director técnico de Oriente Petrolero, ya comenzó a delinear su estrategia para la temporada 2026, que arranca con los clásicos regionales. Una de las primeras decisiones del entrenador español ha sido la desvinculación del mediocampista uruguayo Rodrigo Amaral.
La determinación responde a criterios estrictamente deportivos, ya que el perfil de Amaral no se adapta al estilo de juego que González pretende implementar. El nuevo técnico apuesta por un esquema basado en la intensidad, la rapidez mental y física, así como en la dinámica constante durante los partidos. Su objetivo es potenciar al máximo las cualidades individuales de cada futbolista dentro de un sistema exigente y cohesionado.
Amaral, quien llegó al club tras una destacada campaña en Wilstermann, no logró consolidarse en Oriente Petrolero debido a un rendimiento por debajo de lo esperado en un entorno donde la presión es constante. Por ello, su salida se entiende como parte de una reestructuración orientada a cumplir con la visión táctica del cuerpo técnico.
En otro aspecto, durante una práctica reciente en el complejo deportivo de San Antonio, se observó la presencia del defensor cruceño Walter Antelo, quien mostró un estado físico no óptimo. Sin embargo, desde la institución aclararon que Antelo solo solicitó autorización para entrenar y no forma parte de los planes del cuerpo técnico. Su participación fue puntual y no continuó en las sesiones posteriores.
Para este sábado, el equipo principal tiene programada una práctica de fútbol de 30 minutos, en la que el cuerpo técnico evaluará el rendimiento individual de cada jugador para definir el plantel que representará al club en la próxima temporada. Las actividades se desarrollarán en las instalaciones de la G-77
