El papel de la paternidad se transforma constantemente, adaptándose a los desafíos contemporáneos y superando los obstáculos del cansancio y el estrés. La búsqueda del bienestar de los hijos se convierte en una prioridad inquebrantable para muchos padres.
La mayoría de ellos coinciden en que ser un proveedor económico no es suficiente; la presencia activa en la vida de sus hijos es igualmente esencial, aunque el trabajo a veces dificulte ese compromiso.
Franz Abacari, un joven de 24 años, comparte su alegría como padre de dos niñas. Su pareja, Aracely, destaca su involucramiento en las tareas del hogar, subrayando que él no se escapa de las responsabilidades diarias. “Cada día aprendo algo nuevo, ya que cumplir con las expectativas de mis hijas no es fácil”, comenta. A pesar de enfrentar dificultades económicas como albañil, con un salario que apenas alcanza para cubrir lo básico, mantiene una actitud positiva ante la situación.
Hugo Justiniano, de 44 años y padre de dos, también se involucra en las labores del hogar, convencido de que estas no son exclusivas de un género. Proveniente de una familia numerosa, aprendió desde joven que todos deben colaborar en casa. Aunque reconoce que la paternidad puede ser abrumadora, se siente satisfecho al ver cómo avanza día a día, a pesar de las dificultades que enfrenta.
Orlando Ortiz Rojas, de 60 años y padre de nueve, ha tenido que adaptarse a nuevas circunstancias tras su separación hace dos años. Asegura que la prioridad siempre ha sido el bienestar de sus hijos, y a pesar de los retos, continúa trabajando arduamente para mantener a su familia. Ahora se desempeña como ayudante de albañil, buscando siempre nuevas oportunidades.
José Alanes, un maestro albañil de 43 años, disfruta de su rol como padre de tres hijos. A pesar de la crisis económica, valora el trabajo que tiene cerca de casa, lo que le permite ahorrar en transporte y alimentación. Reconoce que cada día es una oportunidad para aprovechar al máximo lo que tiene y para aliviar la carga de los gastos familiares.
Cristian Camargo, que se convirtió en padre a los 19 años, comparte su experiencia como un viaje lleno de aprendizajes. Ahora, a sus 23 años, disfruta de su hijo de cuatro años junto a su esposa, con quien trabaja en manualidades. A pesar de las dificultades económicas, se esfuerzan por innovar y adaptarse a las circunstancias actuales.
Javier Canaviri, de 30 años y padre de dos, ha encontrado en la paternidad una forma de entender mejor a sus propios padres. La responsabilidad de cuidar de sus hijos le ha enseñado a proteger y buscar el bienestar familiar.
Arturo Escalante, de 32 años, también destaca cómo la paternidad ha transformado su vida. Con dos hijos pequeños, ha aprendido a ser más paciente y comprensivo, encontrando en el tiempo que pasa con ellos una fuente de motivación y felicidad.
Kevin Hurtado Flores, de 29 años, considera que ser padre es uno de los aspectos más importantes de la vida. A pesar de tener varias responsabilidades en su constructora, ha aprendido a delegar tareas para poder disfrutar más tiempo con su familia.
Finalmente, Juan José, quien enviudó hace 15 años, ha criado a sus dos hijos solo. A pesar de las adversidades, se siente motivado por ellos, quienes le recuerdan constantemente la importancia de luchar por un futuro mejor. Gracias a su hija, logró alcanzar el sueño de tener una casa propia, un testimonio del poder del amor y la dedicación en la paternidad
