Tras la formalización de la entrega de credenciales a los legisladores electos el pasado miércoles 29 de octubre en La Paz, las flamantes bancadas parlamentarias iniciaron su proceso de organización. Sin embargo, antes incluso del comienzo oficial de la legislatura, la elección de las jefaturas en las principales fuerzas políticas, particularmente en Libre y el Partido Demócrata Cristiano (PDC), ya ha suscitado las primeras fricciones internas.
Dentro de la agrupación Libre, la selección de los líderes de bancada generó un palpable descontento entre algunos de sus miembros. El senador Branko Marinkovic expresó públicamente su objeción al método empleado para definir las nuevas directivas, denunciando supuestas irregularidades en la convocatoria. Marinkovic enfatizó que la observancia de las normas y principios debía prevalecer sobre cualquier designación, rechazando lo que consideró imposiciones y subrayando la importancia de hacer las cosas correctamente. Según su versión, la designación no respetó los pasos reglamentarios, ya que se llevó a cabo en una reunión convocada de forma precipitada y sin su participación.
En contraste, Rafael López, quien asumió la jefatura de la bancada de Libre en la Cámara de Diputados, desestimó las acusaciones. Afirmó que su nombramiento fue producto de un consenso, originado en una propuesta del expresidente Quiroga que fue debatida y aprobada por unanimidad. El propio líder de la agrupación, Jorge Tuto Quiroga, salió en defensa de las decisiones, argumentando que calificar el proceso como una imposición era una falta de respeto y un desconocimiento al mérito de figuras como el diputado con la mayor votación a nivel nacional y la destacada política Tomasa Yarhui, quienes habían ganado sus posiciones por derecho propio. A pesar de los esfuerzos por mitigar las tensiones, la polémica reveló las primeras grietas dentro del bloque parlamentario de Libre, que inicialmente se perfilaba como una de las fuerzas más cohesionadas tras los comicios.
En el Partido Demócrata Cristiano, las tensiones también comenzaron a manifestarse. Aunque el vicepresidente electo y presidente nato de la Asamblea, Edmand Lara, convocó a una reunión con diputados y senadores en el Hotel Real Plaza, el encuentro concluyó sin resoluciones definitivas. El diputado Manolo Rojas, quien hasta el momento es el único en hacer pública su aspiración a presidir la Cámara de Diputados, informó que se acordó fijar las jefaturas y presidencias de ambas cámaras antes del lunes 3 de noviembre. Por su parte, la diputada Patricia Patiño describió la cita como un consenso de hermandad, pero reconoció la necesidad de celebrar dos nuevas reuniones para concretar las designaciones. Sin embargo, trascendió que la elección de las jefaturas y directivas camarales no se llevó a cabo debido a la insistencia de un grupo de allegados a Lara en participar de la reunión, a pesar de que se les había aclarado que el encuentro era exclusivo para legisladores. Para evitar cualquier interferencia en el proceso, se decidió posponer el inicio de la elección interna. Para el Senado, se mencionan los nombres de Nicanor Cochi Condori, Ana María Crispín, Bertha Gutiérrez y Diego Esteban Ávila Navajas. En la Cámara de Diputados, los más citados son Sandra Rivero, Manolo Rojas Paz y Ricardo Rada.
Desde Alianza Unidad, la tercera fuerza política en relevancia dentro de la Asamblea, la senadora Tatiana Añez explicó que las definiciones se producirán una vez concluya la sesión de cierre de la gestión actual y la preparatoria de la nueva legislatura. Añez expresó el deseo de su agrupación de alcanzar la sesión inaugural con todas las designaciones resueltas mediante el consenso, evitando así cualquier disputa. Aunque los nombres aún no han sido confirmados, la exalcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, ahora senadora por La Paz, figura como una de las candidatas más fuertes para liderar la bancada.
En contraste, la alianza APB-Súmate mostró un avance más expedito. Según la diputada cruceña Estibaliz Bravo, el mismo miércoles sus legisladores designaron al diputado Diego Brañez (Cochabamba) como jefe de bancada y a Freddy Camacho como su suplente. Este proceso se llevó a cabo de manera ordenada y sin mayores tensiones internas
