El personal de salud en Tarija ha iniciado un cese de actividades por un periodo de 48 horas. Esta medida de fuerza responde a la falta de desembolso del bono de vacunación por parte de la administración departamental.
Este incentivo, de carácter nacional, se abona anualmente el 6 de julio y representa un derecho consolidado para el sector desde hace tres décadas, reconocido como una justa retribución a la esencial labor que desempeñan los profesionales sanitarios. Previamente, se había solicitado a las autoridades departamentales la asignación presupuestaria necesaria para este fin, incluyendo su registro en el Plan Operativo Anual, una previsión que, sin embargo, no se concretó.
Los trabajadores han manifestado su firme postura de no desistir de este beneficio, instando a las autoridades a agilizar el pago a la brevedad posible. Asimismo, se ha puesto de manifiesto la precariedad en la que habitualmente desarrollan sus funciones, marcada por la escasez de insumos, la falta de indumentaria adecuada y la deficiencia de las infraestructuras
