El Comando Departamental de Policía de Cochabamba informó que la intervención realizada en Cotapachi, dentro del municipio de Colcapirhua, se llevó a cabo conforme a la ley y en respuesta a una acción popular. Esta operación tuvo lugar tras los enfrentamientos ocurridos durante un operativo de desbloqueo que dejó un saldo de dos personas fallecidas y varios heridos.
En un comunicado oficial difundido en horas de la tarde, la Policía destacó que todas las acciones se desarrollaron respetando estrictamente los derechos humanos, en línea con la Constitución Política del Estado y el Manual del Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza, normativa que regula las intervenciones autorizadas.
Durante el operativo, varios efectivos policiales resultaron lesionados debido al uso de armas letales, lo que, según la institución, refleja la complejidad y el alto nivel de riesgo del procedimiento ejecutado en la zona afectada por el conflicto.
Ante la gravedad de los hechos y las muertes registradas, el Comando Departamental aseguró que está colaborando plenamente con las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido. En el comunicado se enfatiza el compromiso de la Policía Boliviana para llevar a cabo una investigación transparente, eficiente y objetiva.
La institución también subrayó que mantiene una actitud abierta y clara, reiterando que su accionar se encuentra dentro del marco legal y orientado al servicio de la población, en un contexto marcado por tensiones sociales y disputas territoriales.
Este pronunciamiento se produce en medio de críticas públicas sobre el uso de la fuerza en el operativo, además del llamado a una investigación “exhaustiva” por parte del vicepresidente del Estado Plurinacional, Edmand Lara, quien ordenó esclarecer responsabilidades por la muerte de dos comunarios durante el desbloqueo.
El vicepresidente expresó su firme postura al señalar que se realizará un informe detallado para identificar a los responsables y que estos deberán enfrentar las consecuencias de sus actos. Asimismo, manifestó sus condolencias a las familias afectadas y garantizó que el Estado actuará conforme a la ley para sancionar a los responsables de manera ejemplar.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Cinforiano Carrillo, de 38 años, y Pablo Padilla, de 47 años. Ambos fueron trasladados al hospital Benigno Sánchez, donde se confirmó que fallecieron debido a heridas provocadas por armas de fuego, según informó el director del centro médico, Julio César Borosco.
Además, seis personas resultaron heridas durante el operativo; dos de ellas presentaron impactos de bala, mientras que las demás sufrieron golpes y policontusiones. Uno de los pacientes requirió intervención quirúrgica debido a un trauma abdominal causado por un proyectil
