Estaciones de servicio en Tarija estarían incumpliendo una disposición departamental clave para el financiamiento del programa de conversión vehicular a Gas Natural Vehicular (GNV). Según representantes del sector transporte, un decreto establece el pago de un arancel de 0.20 bolivianos por cada venta de GNV, fondos destinados directamente a esta iniciativa ambiental y económica.
La situación ha sido puesta de manifiesto por Gabriel Pérez, vocero de un importante sector del transporte local. Estos recursos, vitales para la reconversión de vehículos a gas natural, no estarían siendo transferidos por las estaciones de servicio desde el inicio de la gestión 2024. Se estima que la suma retenida supera los 2 millones de bolivianos, sin que se haya presentado una justificación para esta demora.
Esta retención está teniendo un impacto directo y perjudicial en el departamento, paralizando las actividades de conversión. La dificultad se agrava por el incremento en el precio del dólar, lo que encarece la adquisición de los equipos necesarios para las conversiones. Representantes del transporte señalan que, incluso cuando se realizan los depósitos, estos ocurren con retrasos de 8 a 10 meses, en lugar de la periodicidad mensual requerida para mantener el flujo del Fondo Rotatorio que financia el programa.
El programa de GNV en Tarija contempla la ejecución de cerca de 1.000 reconversiones para el año en curso. Sin embargo, la falta de transferencia de los fondos pone en riesgo el cumplimiento de esta meta. Los recursos generados por el arancel de 0.20 bolivianos son fundamentales para la sostenibilidad de este fondo.
Para el año 2025, el programa cuenta con un presupuesto asignado de 16 millones de bolivianos, con el objetivo de reconvertir una cifra similar de vehículos. No obstante, la alta demanda a nivel nacional limita la disponibilidad de equipos, garantizándose por el momento solo 100 unidades para Tarija. El programa prioriza la adaptación de vehículos de transporte público y destina un millón de bolivianos a la recalificación de cilindros de GNV.
Ante la aparente falta de respuesta de las autoridades de YPFB en la región, se han enviado comunicaciones formales al Ministerio de Hidrocarburos buscando una reunión con el sector del transporte. De no obtener una solución, los transportistas no descartan la posibilidad de convocar a un paro departamental durante la primera semana de julio
