El candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC) a la Gobernación de Tarija, Richard Rocha, se presentó en el programa electoral Tarija Elige 2026 para exponer con detalle su visión sobre el futuro del departamento y las estrategias que propone para encaminar su desarrollo. Durante la entrevista, Rocha destacó la necesidad de un enfoque renovado, basado en una gestión empresarial y transparente, que permita superar las dificultades económicas actuales y corregir errores del pasado.
Rocha enfatizó que no se considera un político tradicional sino un empresario con amplia experiencia, lo que, según él, le brinda una perspectiva distinta y más adecuada para administrar los recursos públicos. Reconoció la preocupación generalizada entre los tarijeños sobre el destino de los fondos que llegaron al departamento en años recientes y que, sin embargo, no lograron traducirse en un progreso sostenido. Frente a esta realidad, planteó la urgencia de cambiar el modelo de gestión pública basado en el gasto improductivo por uno enfocado en la administración eficiente y la inversión multiplicadora.
Su trayectoria personal combina una formación militar con más de cuatro décadas en el sector privado. Destacó asimismo las enseñanzas recibidas de su padre, odontólogo comprometido con la solidaridad social, lo cual ha marcado su vocación de servicio. Esta combinación entre disciplina militar, experiencia empresarial y compromiso social conforma el perfil desde el cual Rocha aspira a dirigir la Gobernación.
En cuanto al panorama político local, Rocha recordó su participación activa en el PDC y señaló que el partido ha logrado consolidar candidaturas en los once municipios del departamento como parte de un proyecto amplio de reconstrucción política e institucional. Subrayó que la política debe jugarse con propuestas concretas en la cancha electoral, no mediante maniobras internas o inhabilitaciones que limiten la competencia democrática.
Sobre la gestión gubernamental actual a nivel nacional, reconoció avances como la eliminación de subsidios a combustibles fósiles aunque admitió las dificultades económicas generadas por esta medida. Consideró importante mantener estabilidad monetaria a pesar de las presiones inflacionarias y deseó prudencia ante posibles fluctuaciones cambiarias.
Uno de los aspectos centrales de su propuesta es realizar una auditoría exhaustiva sobre los últimos veinte años para esclarecer el uso de recursos públicos y exigir responsabilidades donde corresponda. Recalcó que programas sociales vigentes deben ser mejorados pero no eliminados, siempre acompañados por una tecnificación del sector agrícola y un rediseño administrativo orientado a resultados concretos.
Consciente del descenso en los ingresos provenientes de regalías hidrocarburíferas, Rocha planteó renegociar las condiciones del servicio de deuda pública para liberar fondos destinados directamente al desarrollo económico local. Además, propuso diversificar las fuentes de ingreso mediante iniciativas como bonos de carbono —con potenciales ingresos millonarios— y promover alianzas con organismos internacionales para financiar grandes obras estratégicas.
En materia económica detalló tres pilares fundamentales: inyección directa de recursos a la población para generar un efecto multiplicador; fortalecimiento de relaciones con entidades estatales e internacionales para infraestructura vial y ambiental; y planificación estratégica enfocada en recursos hídricos y energéticos. Como ejemplo mencionó la represa Carrizal cuya ejecución bajo concesión permitiría garantizar agua para riego en zonas clave del Chaco y Valle Central además de generar electricidad con impacto positivo a mediano plazo.
Respecto al delicado tema ambiental vinculado a la reserva natural Tariquía, Rocha fue categórico al afirmar que no se permitirá explotación petrolera dentro del área protegida. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de exploración responsable en zonas limítrofes siempre bajo condiciones estrictas.
En cuanto a las tensiones internas entre regiones del departamento como el Chaco y otras áreas autónomas, consideró indispensable superar divisiones políticas para lograr unidad territorial mediante pactos fiscales internos que garanticen distribución equitativa de recursos e inversiones prioritarias como acceso al agua.
Sobre propuestas nacionales como el esquema 50/50 para reparto de regalías hidrocarburíferas aclaró que se trata aún de una iniciativa sin definición legislativa definitiva por lo cual abogó por esperar normativas claras antes de pronunciarse.
En materia logística e industrial Rocha sugirió aprovechar la ubicación estratégica del departamento para desarrollar una zona franca industrial enfocada no solo en almacenamiento sino también en ensamblaje local para exportación hacia países vecinos como Argentina y Paraguay. Esto implicaría diversificar actividades económicas más allá del sector extractivo tradicional.
Finalmente, Rocha cerró su intervención reafirmando su compromiso con una administración austera basada en transparencia total mediante auditorías permanentes y rendición diaria cuentas públicas utilizando tecnología digital. Rechazó prácticas clientelistas como designaciones arbitrarias señalando que solo profesionales calificados seleccionados bajo criterios objetivos ocuparán cargos clave. Su propuesta busca sentar bases sólidas para proyectar un desarrollo sostenible pensando en las futuras generaciones tarijeñas.
En síntesis, Richard Rocha presenta una oferta política centrada en transformar radicalmente la gestión pública departamental mediante principios empresariales aplicados a lo público: eficiencia financiera, transparencia absoluta e inversión estratégica orientada al crecimiento inclusivo. Frente a los desafíos actuales derivados tanto del endeudamiento como del estancamiento económico regional plantea soluciones concretas apuntadas a recuperar confianza ciudadana e impulsar un desarrollo integral distribuido equitativamente entre todas las regiones tarijeñas
