En su discurso durante la ceremonia de posesión de las nuevas autoridades del Banco Central, el presidente Rodrigo Paz expresó su profunda preocupación por el estado en que encontró las instituciones públicas tras casi veinte años de administración del Movimiento al Socialismo (MAS). Con palabras contundentes, calificó la situación como una “cloaca” de dimensiones extraordinarias, reflejando el grave deterioro y desorden que, según él, prevalece en el aparato estatal.

Las primeras evaluaciones oficiales estiman que las irregularidades heredadas podrían haber generado un perjuicio económico superior a los 15.000 millones de dólares. Este monto, aunque preliminar, surge de una exhaustiva revisión administrativa que el Gobierno ha denominado una “autopsia” para identificar y corregir las fallas detectadas en las gestiones anteriores.

Entre los casos más destacados que contribuyen a esta cifra se encuentra la compra de radares para el control del espacio aéreo, una inversión cercana a los 360 millones de euros, que, según las investigaciones, no habrían funcionado durante más de una década. Además, se ha denunciado la existencia de una red corrupta dentro del Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), vinculada al desabastecimiento y presuntos desvíos de combustible.

La estatal Emapa, encargada de apoyar la producción alimentaria, también presenta daños económicos estimados en alrededor de 100 millones de bolivianos. En el ámbito de la seguridad social, la Gestora Pública enfrenta denuncias por la desaparición de aproximadamente 8,5 millones de dólares en aportes de trabajadores, situación que ha obligado a una reestructuración profunda debido a la falta de registros adecuados.

Uno de los casos que ha generado mayor impacto es la reapertura de la investigación sobre el Fondo Indígena (Fondioc), que llevó al expresidente Luis Arce a ser detenido. Las autoridades han señalado que el daño económico relacionado con este caso podría alcanzar los 360 millones de bolivianos, según declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. Por su parte, investigaciones independientes, como la realizada por el exvocero del Conade, Manuel Morales, estiman que el desfalco en el Fondioc podría superar los 5.000 millones de bolivianos desde su creación en 2009, posicionándolo como uno de los mayores escándalos de corrupción durante el periodo del MAS.

Estos hallazgos reflejan la compleja situación que enfrenta el nuevo gobierno, que ahora se encuentra en la tarea de transparentar y corregir las irregularidades que han marcado la última etapa de la administración anterior

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