El presidente Rodrigo Paz se trasladó a Santa Cruz para participar en la ceremonia de reapertura del estadio Ramón “Tahuichi” Aguilera, que tuvo lugar antes del encuentro amistoso entre las selecciones de Bolivia y México. Aunque las puertas del estadio se abrieron a las 12:30, el acto oficial se desarrolló minutos antes del inicio del partido, programado para las 15:30.
Acompañado por el gobernador cruceño Luis Fernando Camacho, quien también formó parte de la inauguración, el mandatario cortó la cinta simbólica que marcó la reapertura del emblemático escenario deportivo. Durante la ceremonia, Paz, Camacho y el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa, recibieron balones conmemorativos en reconocimiento a su participación en el evento.
El ambiente en el estadio estuvo cargado de entusiasmo y expectativa, ya que el “Tahuichi” permaneció cerrado cerca de ocho meses debido a trabajos de remodelación. Estas mejoras tenían como objetivo preparar el recinto para albergar la final de la Copa Sudamericana, sin embargo, el partido decisivo no se realizó porque el estadio no cumplió con ciertos requisitos exigidos por la Conmebol.
El encuentro amistoso entre Bolivia y México despertó gran interés en ambos países. Para la selección boliviana, este partido representó una oportunidad para afinar su ritmo competitivo de cara al repechaje mundialista y al compromiso siguiente contra Surinam. Por su parte, el equipo mexicano utilizó este encuentro como parte de su preparación para el Mundial, que se celebrará en su territorio.
Desde la apertura de las puertas, decenas de familias y aficionados hicieron fila para ingresar al estadio, ansiosos por volver a vivir la experiencia de presenciar un partido en el renovado “Tahuichi” y apoyar a la selección nacional en busca de un resultado favorable. El gobernador Camacho y el presidente Paz se mostraron animados desde las gradas, alentando con entusiasmo a “La Verde”
