La selección boliviana Sub-17 ha iniciado la fase crucial de su preparación con miras al Mundial de Catar 2025. El equipo, bajo la dirección técnica de Jorge Perrotta, emprendió su viaje desde el aeropuerto internacional de Viru Viru con destino a Buenos Aires, donde tiene programados dos encuentros amistosos como parte de su puesta a punto antes del torneo global que comenzará el 3 de noviembre.
La delegación nacional está conformada por diecinueve futbolistas, a quienes se sumarán tres jugadores más que actualmente militan en clubes extranjeros, directamente en suelo argentino. Este microciclo en Argentina ha sido meticulosamente planificado por el cuerpo técnico para afinar aspectos tácticos y asegurar que el grupo adquiera el ritmo competitivo necesario antes de su traslado final a Medio Oriente.
El ambiente dentro del equipo es de gran expectación y optimismo, reflejando el intenso trabajo realizado. Existe una profunda motivación por aprovechar esta oportunidad y dejar una huella significativa en la Copa del Mundo. La supervisión constante de Óscar Villegas ha sido un pilar fundamental en el desarrollo del plantel.
Según el itinerario establecido, la Sub-17 disputará dos partidos de preparación en Buenos Aires contra rivales que serán confirmados próximamente. Concluido este período, el combinado regresará a Santa Cruz el 22 de octubre para un breve descanso. Al día siguiente, el 23 de octubre, partirán hacia Doha, la capital catarí. Una vez en la sede mundialista, la planificación contempla otros dos encuentros amistosos antes del debut oficial.
El estreno de la Verde en el Mundial está fijado para el lunes 3 de noviembre a las 8:30 HB, enfrentando a Sudáfrica en un partido que se considera clave para iniciar con buen pie. Posteriormente, Bolivia se medirá con Italia el 6 de noviembre a las 8:30 HB; este encuentro representa un desafío considerable, dado que el equipo italiano es el actual campeón europeo de la categoría. La fase de grupos concluirá el 9 de noviembre a las 11:30 HB, cuando la selección boliviana se enfrente al anfitrión, Catar.
Las aspiraciones son elevadas y el propósito es claro: competir con determinación, exhibir el avance del fútbol formativo en el país y honrar la camiseta nacional después de una ausencia de casi cuatro décadas en un Mundial Sub-17. La participación de Bolivia en esta competición se materializó gracias a una destacada clasificación en el Sudamericano Sub-17 celebrado en Colombia, donde el equipo demostró un estilo de juego cohesivo y estructurado que le permitió asegurar su boleto al certamen global.
Con el entusiasmo intacto, la Sub-17 afronta sus pruebas finales antes de representar a Bolivia en el escenario más prestigioso del fútbol juvenil. El camino hacia el sueño mundialista ha comenzado, y la siguiente etapa es Buenos Aires
