La selección boliviana de fútbol afronta un contratiempo significativo de cara a sus compromisos amistosos de noviembre, con la confirmación de que el defensor Luis Haquin no formará parte de la delegación. La imposibilidad de obtener la visa necesaria para ingresar a Corea del Sur, un requisito obligatorio para los ciudadanos bolivianos, ha frustrado su participación.
Haquin, quien ostenta la capitanía del combinado nacional y milita en el Al Tai de la segunda división de Arabia Saudita, figuraba en la nómina de convocados para los encuentros programados. Estos incluyen un partido contra Corea del Sur el 14 de noviembre en Daejeon, seguido por otro frente a Japón el 18 de noviembre en Tokio.
La dificultad en la tramitación del visado se originó por la imposibilidad de completarlo desde su país de residencia. Aunque la Federación Boliviana de Fútbol realizó gestiones para que el jugador viajara a Bolivia y realizara el proceso, dado que este solo puede efectuarse a través de una embajada o consulado surcoreano, su club no concedió la autorización para dicho desplazamiento. Este escenario subraya la complejidad y la duración del papeleo que los ciudadanos bolivianos deben afrontar para obtener este tipo de permisos. Para la actual gira, la federación logró gestionar 16 visas para miembros del equipo que se encontraban en el país y otras 15 para aquellos que residen en el extranjero.
La ausencia de Haquin representa una baja considerable para el equipo dirigido por Óscar Villegas. Como capitán y uno de los pilares defensivos, su exclusión obligará a una reestructuración de la zaga central en vísperas de los importantes partidos internacionales en Asia
