El senador Javier Martínez, representante de Comunidad Ciudadana (CC), ha expresado su opinión sobre las recientes medidas implementadas por el gobierno argentino en la frontera con Bolivia. Según Martínez, estas acciones tienen aspectos positivos que deben ser destacados.
Desde el inicio de la administración de Javier Milei, se ha puesto en marcha el Plan Güemes, destinado a intensificar la vigilancia en las áreas limítrofes con Bolivia. Esta estrategia incluye el despliegue de efectivos de Gendarmería y de la Prefectura Naval, con el propósito de combatir el narcotráfico y la creciente delincuencia en la región fronteriza.
En las últimas semanas, las ciudades bolivianas cercanas a la frontera, especialmente Bermejo, han experimentado un aumento en la actividad comercial. Este fenómeno se debe al fortalecimiento del peso argentino y a la inflación en Bolivia, lo que ha llevado a que los productos bolivianos sean más asequibles para los argentinos. Sin embargo, la implementación del Plan Güemes ha resultado en una notable disminución de esta actividad comercial.
Martínez recordó que este fenómeno no es nuevo, ya que anteriormente eran los productos argentinos los que dominaban el mercado boliviano. Ahora, la situación se ha invertido, lo que ha generado dificultades para la producción local. Como ejemplo, mencionó su propia panadería, donde el costo de producción de un panetón supera los 12 bolivianos, mientras que los panetones importados de Argentina se ofrecen al por mayor a solo 7 bolivianos, lo que dificulta la competitividad local.
El senador también destacó que, a pesar de los retos, este fenómeno ha traído consigo ciertos beneficios para el sector comercial en la frontera. Sin embargo, enfatizó que el principal problema radica en la seguridad, dado el aumento de delitos en la zona, especialmente en relación con el narcotráfico. Las autoridades argentinas han notado la falta de control en la frontera, lo que motivó la creación del Plan Güemes.
En cuanto a la importación de mercancías, Martínez señaló que el gobierno argentino ha facilitado este proceso, lo que podría representar una oportunidad para los empresarios de Bolivia. Anteriormente, los importadores argentinos enfrentaban numerosos requisitos y costos, pero ahora se han simplificado estos procedimientos, lo que podría beneficiar a la producción nacional boliviana.
El senador instó a aprovechar esta nueva apertura comercial, considerando que podría facilitar la exportación de productos bolivianos hacia Argentina. Además, mencionó que la Cancillería, liderada por una tarijeña, debería trabajar en conjunto para asegurar que las medidas adoptadas en Argentina también beneficien a Bolivia. Para Martínez, esta es una oportunidad que no debe ser desperdiciada
