La asamblea legislativa regional tiene programada una sesión para este miércoles, en medio de versiones contradictorias sobre si se abordarán temas cruciales como la reducción de salarios de los legisladores y la disminución del número de representantes. Mientras un sector político interno afirma que estas propuestas no figuran en la agenda, otro asegura lo contrario.
Esta situación de aparente estancamiento legislativo se produce en un contexto de creciente dificultad económica para el departamento. Mes a mes, los ingresos por regalías disminuyen, lo que impone severas restricciones a la capacidad de la administración departamental para sostener programas sociales, cumplir con el pago de sueldos y atender necesidades urgentes en áreas como salud, educación y fomento productivo. Pese a este panorama, el órgano legislativo regional ha mantenido un notable silencio respecto a la posibilidad de ajustar sus propias remuneraciones y estructura.
La inacción ha generado una creciente molestia en la ciudadanía y en diversas organizaciones. Representantes de la sociedad civil han alzado la voz para criticar la renuencia de los legisladores a debatir un proyecto de ley para la adecuación de la escala salarial de la asamblea, una iniciativa que fue presentada por el ejecutivo departamental en el primer trimestre del año y que aún no ha sido tratada en el pleno. En los últimos meses, los legisladores han evitado sistemáticamente abordar este tema, a pesar del aumento de la presión y los cuestionamientos públicos. Incluso se ha planteado la sugerencia de que los asambleístas perciban una dieta únicamente por sesión asistida, en lugar de un sueldo fijo mensual.
El malestar ciudadano contrasta con la limitada actividad legislativa reciente. La última sesión plenaria ordinaria tuvo lugar hace aproximadamente un mes, siendo la actividad más reciente una sesión especial de carácter conmemorativo. Desde entonces, no se han registrado avances significativos en la agenda legislativa regular.
En lugar de un análisis interno, se observan señalamientos mutuos entre los diferentes bloques políticos dentro de la asamblea. Desde una bancada importante, se ha denunciado que la directiva del cuerpo legislativo es la principal responsable de la postergación de temas estructurales, incluyendo la propuesta de reducción salarial y la iniciativa para disminuir el número actual de 30 asambleístas. Representantes de este grupo político han manifestado que, a pesar de la sesión programada para este miércoles, el tratamiento de la escala salarial no está incluido en el orden del día, interpretando esta omisión como una estrategia para seguir dilatando el debate.
En contraposición, desde otra fuerza política con representación en la asamblea, se ha ofrecido una versión distinta. Voceros de este sector han asegurado que el proyecto de ley sobre la escala salarial sí está contemplado en la agenda de la sesión de esta semana. Adicionalmente, han indicado que se prevé la conformación de una comisión especial encargada de trabajar en la propuesta para reducir el número de escaños legislativos.
Hasta el momento, la administración de la asamblea legislativa no ha proporcionado detalles oficiales sobre el orden del día para la sesión de este miércoles, manteniendo la incertidumbre sobre si finalmente se abordará el proyecto de ley relativo a la nueva escala salarial
