La Asamblea Legislativa Departamental de Tarija retomará este miércoles su sesión plenaria para continuar con el análisis de un proyecto de ley que busca disminuir el número de sus miembros. La deliberación está programada para reanudarse a las 9:30 de la mañana.
Dada la trascendencia del tema, se ha solicitado que la sesión sea presencial, garantizando la participación de todos los legisladores. Esta medida se adopta tras una reunión preliminar celebrada el martes, convocada por el presidente de la Asamblea, con el propósito de alcanzar los consensos necesarios sobre la propuesta. Sin embargo, se observó una baja participación en este encuentro preparatorio, con la asistencia de aproximadamente la mitad de los asambleístas.
Durante la discusión del martes, se abordaron los aspectos más sensibles del proyecto de ley. Una de las cuestiones más complejas es la reducción de los escaños correspondientes a los pueblos indígenas, un punto sobre el cual aún no se ha logrado un acuerdo definitivo. Otro eje central del debate es la cifra final de asambleístas. Se barajan dos propuestas principales: una disminución a 18 miembros, lo que representaría una reducción cercana al 40 por ciento, o una rebaja más drástica a 11. La opción de 18 legisladores contempla mantener dos representantes por provincia y tres por población, además de conservar los tres escaños para las comunidades indígenas.
Desde una perspectiva presupuestaria, la reducción a 11 asambleístas tendría una repercusión económica más significativa. No obstante, esta alternativa es vista por varias provincias como una disminución excesivamente drástica de su representación.
Para la aprobación de la ley, se prevé que la Asamblea adopte una metodología de votaciones sucesivas. Este enfoque busca asegurar la obtención de los dos tercios de los votos necesarios, evitando el riesgo de que el proyecto sea archivado si una única votación inicial no logra el respaldo requerido. En la reunión del martes, se planteó una tercera opción, pero su análisis quedó pendiente debido a la inasistencia de una parte de los legisladores, quedando como un insumo de trabajo.
A pesar de las diferencias en los detalles, existe una clara voluntad entre todos los asambleístas para encontrar una solución a la cuestión de la reducción. El consenso general radica en la necesidad de disminuir el número de miembros, pero el desafío principal reside en definir el alcance exacto de esta reducción y si incluirá o no la representación de los pueblos indígenas.
Se contempla la posibilidad de que la sesión se declare por tiempo y materia, lo que permitiría realizar cuartos intermedios sin levantar la sesión. Esta estrategia facilitaría el diálogo y la concreción de acuerdos necesarios a medida que avance el debate.
Además de la discusión sobre la reducción de asambleístas, la Asamblea Departamental tiene pendientes otras tareas fundamentales antes de la finalización de la actual gestión legislativa. Entre ellas, se encuentra la aprobación de la Ley Departamental del Régimen Electoral y el proceso de selección de los vocales para el Tribunal Electoral Departamental (TED). La Asamblea será responsable de recibir postulaciones, calificar a los candidatos y aprobar una terna para los cargos del TED. Se estima que este proceso deberá concluirse entre octubre y noviembre de este año para que la normativa y las designaciones puedan aplicarse en las próximas elecciones subnacionales
