Emma Stone y el aclamado cineasta griego Yorgos Lanthimos se reúnen una vez más para su próxima colaboración cinematográfica, Bugonia, donde la actriz asume un papel que la transforma en una figura de origen extraterrestre. Esta nueva producción marca un reencuentro entre la intérprete y el director, tras su exitoso trabajo en Pobres criaturas (2023), consolidando la presencia recurrente de Stone en el universo narrativo distintivo de Lanthimos. En esta ocasión, ella encarna a una exitosa ejecutiva.

La trama de la película se centra en esta poderosa empresaria, quien es secuestrada por dos individuos firmemente persuadidos de que ella es, en realidad, una entidad alienígena. Según su convicción, esta infiltrada ha llegado a la Tierra con la macabra misión de erradicar lentamente a la humanidad, comenzando por las abejas.

Esta premisa singular, que el director desarrolla inspirándose en la película surcoreana Save the Green Planet, se impregna de los sellos característicos de Lanthimos. El público puede anticipar diálogos elaborados y un tipo de humor que oscila entre lo absurdo y lo mordazmente satírico.

En Bugonia, Lanthimos retoma su predilección por situar gran parte de la acción en un espacio casi único. Sin embargo, en esta narrativa, los personajes parecen habitar una prisión más de índole mental que física: el entorno digital, específicamente las redes sociales, cada vez más saturadas por la polarización. La película evoca sutilmente el panorama contemporáneo de la información sin necesidad de aludir directamente a plataformas o figuras específicas.

El eje temático del filme no reside en la literalidad de si Michelle, el personaje de Emma Stone, es una andromedana, sino en la profunda cuestión de por qué dos personas podrían llegar a estar tan convencidas de ello, al punto de llevar a cabo un secuestro y someterla a tormento. La obra busca exponer cómo una parte significativa de la sociedad es susceptible a la desinformación y cómo, colectivamente, buscamos dotar a nuestras vidas de un significado trascendente.

El personaje de Teddy, interpretado por Jesse Plemons, ilustra esta dinámica. Su obsesiva búsqueda de supuestos alienígenas se origina en una serie de tragedias familiares, las cuales para él encuentran una explicación más coherente a través de teorías conspirativas que en la cruda realidad de la crueldad humana. Esta es la tesis que Lanthimos explora, abordando la inherente dureza de la condición humana con una perspectiva artística que a menudo se percibe como igualmente implacable y descarnada

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts