La Terminal Bimodal de Santa Cruz enfrenta un escenario de paralización total en sus operaciones debido a un paro indefinido convocado por los operadores del transporte que funcionan en esta infraestructura. Este martes marca el segundo día consecutivo sin atención al público, lo que ha generado un fuerte impacto en la movilidad de pasajeros y en la dinámica habitual del transporte terrestre en la región. La protesta surge como respuesta directa a la demanda de destitución del administrador de la terminal, figura a la que los transportistas acusan de llevar adelante presuntos cobros irregulares que afectan sus actividades.
Esta medida de presión ha provocado la suspensión completa de los viajes provinciales, municipales e interdepartamentales, afectando así a miles de usuarios que habitualmente utilizan estos servicios para desplazarse dentro y fuera del departamento. A pesar del paro, durante el inicio de esta jornada se pudo observar a algunos pasajeros intentando adquirir boletos para distintos destinos, lo que refleja la necesidad y urgencia de movilización de la población, incluso frente a las dificultades generadas por el conflicto.
Las empresas transportistas han dejado claro que no existe intención alguna de negociar o acordar un “cuarto intermedio” mientras no se concrete la remoción del administrador cuestionado. Esta posición firme indica que el conflicto podría extenderse por tiempo indefinido, profundizando las complicaciones para los usuarios y para el sector turístico y comercial que depende del flujo constante de personas durante esta época del año.
El momento en que se produce esta paralización es especialmente crítico, dado que se acerca una temporada tradicionalmente marcada por un aumento significativo en la demanda de pasajes: el Carnaval. Esta festividad genera un considerable movimiento de personas debido a los días feriados con suspensión de actividades laborales confirmados por el Ministerio de Trabajo para el lunes 16 y martes 17 de febrero. La coincidencia entre el paro y este periodo vacacional agrava el malestar entre los viajeros, quienes enfrentan dificultades para planificar sus desplazamientos y acceder a servicios básicos como el transporte público.
El conflicto en la Terminal Bimodal no solo afecta directamente a los pasajeros, sino también tiene repercusiones sobre la economía regional. La interrupción prolongada del servicio puede impactar negativamente en sectores vinculados al turismo, comercio y actividades relacionadas con el Carnaval, una celebración que atrae tanto a residentes locales como a visitantes. Asimismo, pone en evidencia tensiones internas en la administración y gestión del espacio público destinado al transporte terrestre, así como problemas estructurales dentro del sistema operativo que requieren atención urgente.
En este contexto, las autoridades gubernamentales y representantes sectoriales enfrentan el desafío de mediar entre las partes involucradas para encontrar una solución rápida y efectiva que permita reanudar las operaciones normales en la Terminal Bimodal. La conformación próxima de comisiones o mesas de diálogo podría ser una vía para verificar los procesos administrativos y esclarecer las denuncias presentadas por los operadores del transporte. Mientras tanto, los usuarios permanecen expectantes ante una resolución que les permita recuperar su derecho fundamental a la movilidad durante uno de los periodos festivos más importantes del calendario anual
