Un joven de 21 años fue víctima de un delito de dopaje y robo durante un viaje en un bus que cubría la ruta entre Oruro y La Paz, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad en este trayecto interdepartamental. El incidente ocurrió cuando el joven, quien regresaba de un viaje de compras, aceptó un refresco ofrecido por otro pasajero a bordo del vehículo perteneciente a la empresa 6 de Agosto. Poco después, perdió el conocimiento y al recobrarlo se percató del robo de su mochila y teléfono celular.
El conductor del bus jugó un papel crucial al detectar la situación y alertar a las autoridades una vez que llegaron a la terminal paceña. Gracias a esta rápida reacción, el afectado fue trasladado inmediatamente a un centro de acogida donde recibió atención médica hasta recuperar plenamente la conciencia. Este procedimiento permitió evitar consecuencias más graves para el joven y facilitó una respuesta oportuna frente al delito.
La directora de la Terminal de Buses La Paz, Iveliz Asturizaga, confirmó que este es el primer caso registrado en lo que va de la gestión 2026, pero advirtió que no se trata de un hecho aislado. De hecho, señaló que esta ruta es conocida por concentrar este tipo de delitos con cierta frecuencia. Según los registros institucionales, en los años anteriores se contabilizaron 19 casos en 2024 y 16 en 2025, con una alta proporción de víctimas originarias de Oruro. Esta tendencia refleja una problemática persistente que afecta a los usuarios del transporte interdepartamental entre estas dos ciudades.
Además, Asturizaga explicó que estos hechos tienden a incrementarse durante las temporadas con mayor afluencia de pasajeros, como es el caso del Carnaval. Durante estas fechas festivas, el flujo vehicular y la cantidad de viajeros aumentan significativamente, lo que parece propiciar condiciones para la proliferación de delitos relacionados con el dopaje y robo en los buses. Ante esta situación, la directora enfatizó en la necesidad de extremar precauciones personales: recomendó a los pasajeros no aceptar alimentos ni bebidas ofrecidos por desconocidos y mantener una vigilancia constante sobre sus pertenencias durante todo el viaje.
Las autoridades responsables han reiterado la importancia de adoptar medidas preventivas y realizar denuncias oportunas para frenar esta modalidad delictiva. Paralelamente, desde la terminal se están reforzando los controles y promoviendo campañas informativas destinadas a concienciar a los usuarios sobre estos riesgos. Esta iniciativa busca mejorar la seguridad en una ruta interdepartamental clave para el país, que conecta dos importantes ciudades con gran flujo comercial y turístico.
Este caso evidencia nuevamente las vulnerabilidades existentes en el sistema de transporte público entre Oruro y La Paz, poniendo en relieve la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de protección para los pasajeros. La combinación del dopaje con fines delictivos y el robo representa una amenaza directa para la integridad física y patrimonial de quienes utilizan estos servicios regularmente. Por ello, tanto las autoridades como los viajeros deben mantenerse alerta para prevenir futuros incidentes similares y garantizar viajes más seguros en esta zona estratégica del país
