Los trabajadores del sector Salud en Cochabamba han decidido convocar a un paro de actividades de 48 horas que se llevará a cabo durante el jueves y viernes en todo el departamento. Esta medida de presión surge como respuesta a la persistente falta de pago de sueldos y bonos que afectan a un amplio grupo de empleados de esta área, quienes exigen a las autoridades correspondientes el cumplimiento inmediato de sus obligaciones laborales y económicas.

El conflicto se origina principalmente por el incumplimiento en la cancelación del bono viático destinado a la vacunación, beneficio que hasta el momento no ha sido entregado a algunos afiliados del sector. Este bono es una compensación adicional que debería cubrir los gastos y esfuerzos realizados por los trabajadores durante las campañas de vacunación, actividad esencial para la salud pública, especialmente en tiempos donde la inmunización contra diversas enfermedades es prioritaria. Sumado a esto, existe un retraso significativo en el pago de sueldos para los empleados contratados bajo ítems del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), situación que agrava la precariedad económica de estos trabajadores.

La problemática no solo radica en la falta puntual de estos pagos, sino también en una cuestión más estructural relacionada con la administración financiera del Servicio Departamental de Salud (Sedes). Los trabajadores han expresado su rechazo categórico hacia una ley que autoriza el uso de recursos propios del Sedes para cubrir salarios, lo que implica una maniobra cuestionada por quienes consideran que esta medida podría afectar negativamente la autonomía y la capacidad operativa del organismo encargado de velar por la salud pública en Cochabamba.

Carlos Castro, dirigente sindical del Sindicato del Sedes, ha sido uno de los voceros más claros respecto a esta situación. Él ha señalado que la Gobernación no aporta recursos económicos al Servicio Departamental de Salud, lo que obliga al sector a autofinanciarse para poder sostener sus operaciones. Esta realidad financiera compleja coloca al personal sanitario en una situación vulnerable, ya que dependen mayormente de recursos internos y limitados para garantizar su estabilidad laboral y el cumplimiento de sus funciones.

Ante este escenario, se ha anunciado la convocatoria a un ampliado departamental con el objetivo de reunir a los 22 sindicatos que conforman el sector salud en Cochabamba. La intención es coordinar y fortalecer las acciones conjuntas para exigir soluciones concretas por parte de las autoridades responsables. La unidad sindical busca mostrar un frente sólido frente a las dificultades económicas y administrativas que afectan directamente al personal sanitario y, por ende, al funcionamiento adecuado del sistema público de salud.

Este paro no solo refleja una demanda salarial o económica puntual, sino también pone en evidencia problemas estructurales dentro del sistema departamental de salud que requieren atención urgente. La suspensión temporal de actividades puede tener repercusiones significativas para la población usuaria, especialmente considerando que este sector es fundamental para la atención médica primaria y especializada en toda la región.

En definitiva, esta medida adoptada por los trabajadores en salud es un llamado contundente hacia las autoridades para resolver las demoras en pagos pendientes y garantizar condiciones laborales dignas. Asimismo, plantea un debate sobre la gestión financiera y administrativa del Sedes, cuyo adecuado funcionamiento es vital para asegurar servicios sanitarios eficientes y accesibles para toda la población cochabambina. La resolución o prolongación del conflicto dependerá ahora del diálogo entre los actores involucrados y su disposición para encontrar soluciones sostenibles

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