La Federación del Autotransporte “15 de Abril” ha manifestado una creciente preocupación respecto al deterioro progresivo de la carretera que conecta la ciudad de Tarija con la región del Chaco. Esta vía, fundamental para el transporte y la comunicación en la zona, presenta múltiples tramos afectados por derrumbes y daños en la capa asfáltica, consecuencia directa de las recientes lluvias intensas que han azotado la región. La situación no solo representa un desafío para la movilidad diaria, sino que también pone en riesgo la seguridad de los conductores y usuarios que transitan por esta ruta.

El representante ejecutivo de esta organización sectorial, Gabriel Pérez, ha señalado que la problemática ha sido reconocida por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), entidad estatal encargada del mantenimiento y supervisión de las vías nacionales. Según indicó Pérez, durante una inspección realizada la semana pasada con técnicos y ejecutivos de dicha institución, se corroboró el estado precario en el que se encuentran varias partes críticas del trayecto. Esta revisión conjunta evidenció que las afectaciones no son aisladas, sino que se extienden a lo largo de diversos puntos estratégicos.

Entre los sectores más comprometidos se encuentran la variante Canaletas-Entre Ríos, así como zonas específicas como Zapallar, Tapecua y Lomas Blancas. En estos lugares se observan acumulaciones importantes de piedras y lodo sobre la plataforma vial, lo cual dificulta el tránsito vehicular y aumenta las probabilidades de accidentes o daños mecánicos a los vehículos. La presencia constante de estos obstáculos refleja un problema estructural que requiere atención urgente para evitar un empeoramiento de las condiciones.

Lo más alarmante dentro del diagnóstico presentado es el reconocimiento por parte de la ABC sobre su limitada capacidad financiera para afrontar las labores necesarias de mantenimiento en esta carretera. Esta carencia presupuestaria impide ejecutar las reparaciones y trabajos preventivos indispensables para garantizar un tránsito seguro y fluido. Frente a esta realidad, Gabriel Pérez ha expresado su petición formal tanto al Ministerio de Obras Públicas como a las autoridades nacionales de la ABC para que se asignen mayores recursos económicos a nivel regional. La finalidad es que se puedan contratar empresas especializadas capaces de intervenir eficazmente en los tramos más afectados.

Mientras no se concreten estas inversiones ni se ejecuten los trabajos técnicos correspondientes, desde la Federación del Autotransporte “15 de Abril” se ha recomendado a todos los transportistas extremar las precauciones al conducir por esta carretera. Se enfatiza especialmente en los desplazamientos nocturnos, cuando la visibilidad disminuye y los riesgos asociados a encontrar rocas o escombros sobre el camino aumentan considerablemente. La advertencia busca prevenir incidentes viales que podrían derivar en pérdidas materiales o incluso poner en peligro vidas humanas.

En definitiva, el estado actual de esta importante vía refleja no solo el impacto negativo del clima sobre infraestructuras vitales, sino también las limitaciones institucionales para responder eficazmente ante situaciones críticas. La falta de recursos destinados al mantenimiento vial pone en evidencia una necesidad urgente para las autoridades competentes: fortalecer el financiamiento y gestión regional para preservar carreteras clave que sostienen actividades económicas y sociales fundamentales en esta zona del país. Mientras tanto, es indispensable que quienes dependen diariamente del transporte por esta ruta mantengan una actitud responsable y cuidadosa frente a las condiciones adversas actuales

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