En Cochabamba, los conductores del transporte público enfrentan serias dificultades para completar el proceso de solicitud de resarcimiento por daños ocasionados debido a la utilización de gasolina ‘desestabilizada’. La problemática radica en la plataforma digital habilitada para tal fin, el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), que presenta fallas técnicas que impiden a los usuarios avanzar en el llenado de los datos requeridos. Según explicó Marcelo Herbas, secretario del transporte urbano federado de Cochabamba, al intentar ingresar la información solicitada en la aplicación, el sistema se cuelga o detiene sin emitir respuesta alguna cuando no se cumple con ciertos requisitos específicos.
Uno de los principales obstáculos identificados es la exigencia del Registro Único Para La Administración Tributaria (RUAT) como requisito fundamental para completar la solicitud. En muchos casos, los conductores no cuentan con este registro asociado directamente a sus vehículos por una razón particular: los automotores fueron adquiridos de segunda mano y han tenido múltiples propietarios anteriores. Esta situación complica el proceso porque la aplicación parece no contemplar adecuadamente estas circunstancias, lo que provoca que el sistema rechace o bloquee automáticamente la solicitud sin ofrecer alternativas o indicaciones claras sobre cómo proceder.
La ausencia de un canal oficial o una línea de atención destinada a resolver dudas y reclamos sobre el funcionamiento del SREC agrava aún más la situación. Los afectados se encuentran sin un mecanismo formal para reportar problemas técnicos o recibir orientación sobre cómo superar las dificultades encontradas durante el llenado del formulario digital. Esta falta de soporte técnico genera frustración entre los conductores, quienes además están en una situación vulnerable al haber sufrido daños económicos por el uso del combustible adulterado y ahora enfrentan trabas burocráticas para acceder a una compensación justa.
El contexto general pone en evidencia las limitaciones actuales en la implementación y gestión digital de los procesos administrativos relacionados con el transporte público en Cochabamba. La problemática no solo afecta a los choferes individualmente sino que también impacta en la operatividad del sistema de transporte urbano, ya que muchos conductores dependen de estas compensaciones para mantener sus vehículos en condiciones adecuadas y continuar brindando servicio a la población. Este escenario resalta la necesidad urgente de mejorar las plataformas digitales oficiales, garantizar un soporte técnico accesible y adaptar los requisitos administrativos a las realidades concretas que enfrentan quienes trabajan con vehículos usados o heredados.
En definitiva, esta situación refleja un desafío significativo para las autoridades encargadas del transporte y la gestión pública: asegurar que las herramientas tecnológicas diseñadas para facilitar trámites realmente cumplan su función sin generar obstáculos adicionales. Para los conductores afectados, superar estas barreras es imprescindible no solo para obtener justicia económica sino también para preservar su sustento laboral y contribuir al normal funcionamiento del sistema urbano en Cochabamba
