Tras un periodo de transición cercano al mes y un acuerdo temporal que estableció la tarifa del transporte urbano en 3 bolivianos, tanto para microbuses como para taxis trufis, el sector del autotransporte ha intensificado la presión para negociar un nuevo ajuste en las tarifas. Esta solicitud surge luego de que el gobierno ratificara los recientes incrementos en los precios de los combustibles, avalados por la Central Obrera.
Gabriel Pérez, representante de la Federación de Autotransporte 15 de Abril, explicó que están trabajando en la elaboración de una hoja de costos que refleje los precios actuales de repuestos y otros insumos esenciales para el funcionamiento del transporte público. Además, mencionó que se han logrado avances y que próximamente se llevará a cabo una reunión con autoridades municipales con la finalidad de alcanzar un acuerdo que beneficie a todas las partes involucradas.
Por su parte, las Juntas Vecinales han manifestado su desacuerdo con la posibilidad de un nuevo aumento, especialmente tras el reciente incremento que superó el 50%, y han advertido que no permitirán que se implemente otro ajuste en las tarifas.
Pérez también señaló que el sector del transporte ha solicitado a diversas instituciones que presenten sus respectivos estudios tarifarios. Actualmente, se están realizando análisis de costos y se están enviando los contratos correspondientes a la Alcaldía, con el propósito de transparentar el proceso y fundamentar técnicamente cualquier eventual modificación en las tarifas.
El sector del transporte sostiene que las medidas adoptadas afectan principalmente a su actividad y que no se ven compensadas con reducciones en tasas o aranceles de importación. En contraste, las Juntas Vecinales argumentan que el costo operativo atribuido al combustible ya resulta excesivo y desproporcionado
