El mediocampista Ramiro Vaca, figura destacada de Bolívar y pieza clave en la selección boliviana, ha sido oficialmente suspendido por un periodo de ocho meses tras confirmarse un resultado adverso en un control antidopaje. La Conmebol, actuando bajo los protocolos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), formalizó la sanción que mantendrá al jugador alejado de las canchas.
La detección de la sustancia prohibida se produjo en el contexto de un encuentro de la fase de grupos de la Copa Libertadores, disputado el 13 de mayo, donde Bolívar cayó 2-1 frente a Sporting Cristal. Desde que se conoció el resultado inicial en mayo, el futbolista había optado por el silencio, evitando cualquier pronunciamiento público o contacto con la prensa.
Sin embargo, tras la oficialización de su castigo, Vaca ha emitido una declaración donde manifiesta su profunda convicción en la prevalencia de la verdad y la justicia. Este mensaje representa su primera manifestación pública desde el inicio del proceso, reflejando su confianza en poder esclarecer su situación y regresar a la actividad deportiva tanto con su club como con el combinado nacional.
La sustancia identificada en el organismo del mediocampista es ostarina, un agente anabólico que ha sido proscrito por la AMA desde el año 2008. Esta sustancia es conocida por sus propiedades para incrementar la masa muscular y optimizar el rendimiento físico.
La inhabilitación impuesta se extenderá hasta enero de 2026. Este calendario permitiría a Vaca estar disponible para la selección boliviana en caso de disputar el repechaje programado para marzo del próximo año, marcando así su posible retorno a la competición internacional
