Juan Pablo Velasco, candidato a la vicepresidencia por la alianza Libre, que encabeza el expresidente Jorge Tuto Quiroga, ha presentado una plataforma política que prioriza la modernización del Estado. Su propuesta central se articula en torno a la transformación del país hacia un modelo digital, la promoción de una participación activa de los jóvenes en la esfera pública y la redefinición de la interacción entre los ciudadanos y las instituciones gubernamentales.
Con una trayectoria de quince años en el ámbito del emprendimiento tecnológico boliviano, Velasco es reconocido por su labor en la creación de startups que han generado empleo e inspirado a numerosos jóvenes. Explica que su decisión de ingresar a la esfera política emana de una convicción personal y un sentido de urgencia, argumentando que se siente preparado para el desafío y que la participación activa de las nuevas generaciones es crucial para el futuro del país.
El candidato visualiza la posibilidad de trasladar el impacto positivo que logró en el sector privado al ámbito público. Su visión para la gestión gubernamental se enfoca en una transformación digital profunda: implementar una plataforma tecnológica que agilice los trámites, erradique las largas esperas y combata eficazmente la corrupción, promoviendo así una interacción más eficiente y transparente entre el ciudadano y el Estado.
Propone una reconfiguración fundamental de la relación cívica con el aparato estatal, distanciándose del modelo burocrático actual. Aspira a que la totalidad de las gestiones y servicios gubernamentales estén accesibles a través de una aplicación móvil, eliminando la necesidad de presencia física y la intervención de terceros, configurando un Estado disponible de manera instantánea para el ciudadano.
El candidato subraya la importancia de adoptar tecnologías de vanguardia, mencionando específicamente las criptomonedas, y de fomentar un modelo económico que resuene con las expectativas y el dinamismo de las generaciones más jóvenes. Atribuye su participación política al deseo de esta población de ver reflejados sus intereses y aspiraciones en los espacios de poder, buscando generar oportunidades concretas, impulsar la innovación y entregar resultados tangibles.
Al referirse a su rol dentro de la fórmula presidencial, Velasco distingue claramente su función de la del candidato principal. Señala que su enfoque no es el de un político convencional, un papel que, según él, recae en la experiencia de Jorge Tuto Quiroga. Su misión personal se centra en la modernización digital del aparato estatal, la promoción activa de la participación juvenil en el gobierno y la proyección internacional de Bolivia a través de la innovación tecnológica.
En cuanto a las responsabilidades legislativas inherentes al cargo de vicepresidente, Velasco manifiesta su intención de cumplir con el marco constitucional. Describe su labor no tanto como la imposición de agendas individuales, sino como un facilitador del diálogo y los acuerdos, actuando primordialmente como un nexo entre la ciudadanía joven y la propuesta de un Estado renovado.
Para concluir, Velasco reafirma su compromiso con la construcción de una Bolivia caracterizada por la modernidad, la transparencia y la eficiencia. Expresa su aspiración de que el país supere visiones retrospectivas y se posicione como un líder tecnológico en la región, urgiendo a dar un paso decisivo hacia el futuro
