En la histórica Copa del Mundo celebrada en Sudáfrica en 2010, Xavi Hernández se consolidó como una pieza fundamental para la selección española, contribuyendo de manera decisiva a la conquista de la primera estrella mundialista para el país. Su desempeño en el mediocampo fue ejemplar, reflejado en una precisión notable en sus pases durante la final del torneo. Con un 93% de acierto en los pases intentados, Xavi no solo facilitó la circulación del balón y el control del ritmo del partido, sino que también cimentó una actuación que sería recordada como una de las más eficientes en la historia de los Mundiales.
Este nivel de excelencia le permitió establecer un récord impresionante: un total de 599 pases exitosos a lo largo de todo el campeonato. Esta cifra no solo habla de su habilidad técnica, sino también de su capacidad para mantener un rendimiento constante bajo la presión extrema que implica una competición mundialista. La influencia de Xavi en el juego colectivo fue crucial para que España pudiera desplegar su estilo característico basado en la posesión y el toque preciso, elementos que definieron su camino hacia el título.
Además de su precisión con el balón, Xavi destacó por su resistencia física y compromiso con el equipo. Durante el torneo, recorrió aproximadamente 80 kilómetros, una distancia equivalente a completar dos maratones. Esta cifra lo situó como el jugador con mayor recorrido en ese Mundial, superando incluso a jugadores destacados como Bastian Schweinsteiger, quien quedó segundo con apenas 400 metros menos. Este dato refleja no solo la importancia táctica que tenía Xavi para España en cada fase del juego, sino también su incansable trabajo defensivo y ofensivo a lo largo de los partidos.
Su influencia fue especialmente notable en encuentros clave como los octavos de final contra Portugal y las semifinales frente a Alemania. En ambas ocasiones fue nombrado Jugador del Partido, reconocimiento que subraya su papel determinante para asegurar las victorias ajustadas que permitieron a España avanzar hacia la final. En el duelo contra Alemania, además de su precisión habitual con los pases, Xavi asistió directamente a Carles Puyol para un potente cabezazo que marcó un gol crucial. Esta jugada fue emblemática del impacto directo que tuvo en momentos decisivos.
El legado dejado por Xavi Hernández en ese Mundial trasciende sus propios registros individuales. Su estilo y desempeño marcaron un estándar para los mediocampistas españoles posteriores, quienes han continuado desarrollando esa herencia futbolística basada en la técnica depurada y la inteligencia táctica. De hecho, este récord histórico establecido por Xavi fue posteriormente superado por Rodri durante el Mundial celebrado en Catar 2022. Rodri logró completar 638 pases exitosos de 684 intentados, manteniendo también un alto porcentaje del 93%, lo que confirma la continuidad y evolución del juego colectivo español.
En definitiva, la actuación de Xavi Hernández en Sudáfrica 2010 representa un hito tanto para él como para España. Su dominio técnico y físico contribuyó no solo al éxito inmediato del equipo sino también al posicionamiento del fútbol español como uno de los referentes mundiales durante esa época. La combinación entre precisión en los pases y resistencia física ejemplar resalta cómo un jugador puede influir decisivamente en el desarrollo táctico y emocional de un equipo campeón mundial
