Los desafíos persistentes que enfrenta el sistema de salud en el municipio de Yacuiba continúan sin una resolución clara. La escasez de personal, particularmente en el hospital de segundo nivel Rubén Zelaya, genera una profunda inquietud entre diversas organizaciones de la comunidad.
Representantes de la sociedad civil, incluyendo la presidencia del Comité Cívico de Yacuiba, han sostenido reuniones recientes con entidades como la Red de Salud, el Control Social de Salud y la Defensoría del Pueblo para abordar esta problemática apremiante. En estas discusiones, se exploraron diversas vías para mitigar la situación crítica. La Red de Salud, por su parte, ha formulado una propuesta de reorganización destinada a optimizar la distribución de los recursos humanos disponibles.
Dado que la administración municipal de Yacuiba ha manifestado su decisión de no incorporar más personal al sector salud, una de las alternativas consideradas es la fusión de centros de salud cercanos. Este enfoque busca consolidar el talento humano existente para fortalecer una única instalación. Por ejemplo, en la zona sur de la ciudad, próxima a la frontera, existen el Centro de Salud San José de Pocitos, que opera las 24 horas, y a pocas cuadras, los centros de Barrio Nuevo y Barrio Jardín. La propuesta principal de la Red de Salud sugiere reforzar el centro de San José de Pocitos para garantizar una atención continua y con personal suficiente, lo que implicaría el cierre de los centros de Barrio Nuevo y Barrio Jardín. Si bien esta medida requeriría que los residentes se desplacen una distancia ligeramente mayor, se argumenta que estos centros pertenecen al mismo distrito y la caminata no sería excesiva, justificándose por la necesidad de optimizar los recursos humanos.
En lo que respecta al hospital de segundo nivel, la Red de Salud ha llevado a cabo una evaluación exhaustiva de su funcionamiento, incluyendo reuniones con los jefes de servicio. Se han identificado ajustes que podrían mejorar significativamente la atención a la población. Un aspecto clave es la modalidad de horario continuo que el personal del hospital Rubén Zelaya ha mantenido desde la pandemia de COVID-19. Esta modalidad ha demostrado limitar la capacidad de atención a los pacientes. Por ello, se plantea la transición a un horario discontinuo, lo que permitiría ofrecer servicios a lo largo de todo el día, incluyendo las tardes, un período en el que anteriormente la atención era limitada. Esta modificación facilitaría la realización de procedimientos como cirugías en horario vespertino, que antes se concentraban exclusivamente en las mañanas. Estos ajustes, tanto en el primer como en el segundo nivel de atención, buscan maximizar la eficiencia del personal existente.
Ante la persistente deficiencia de personal de enfermería y otros desafíos, el Comité Cívico ha impulsado la convocatoria a una asamblea ampliada de instituciones. Este encuentro está programado para el martes de esta semana, a partir de las 18:00 horas, en la sede del Comité Cívico, y congregará a entidades de salud y a la ciudadanía en general para abordar de manera exclusiva el tema sanitario. Se espera que la Red de Salud presente en detalle su propuesta de reorganización del sistema. La invitación se extiende a todos los comités de salud barriales y Organizaciones Territoriales de Base (OTBs) con el fin de socializar la iniciativa. Es importante destacar que la optimización o fusión de centros de salud ha generado cierta reticencia en algunas juntas vecinales y OTBs, quienes perciben la medida como una supresión de servicios. Sin embargo, se aclara que el objetivo es fortalecer un centro específico para asegurar que cuente con todos los servicios necesarios y brinde una atención integral y de calidad a los usuarios.
De los veintiséis centros de salud de primer nivel en Yacuiba, la mayoría opera con deficiencias, careciendo de médicos, enfermeras y equipamiento adecuado. La Red de Salud busca precisamente optimizar estos recursos para garantizar una atención efectiva. La falta de una rectoría clara en el ámbito de la salud es un problema que se observa a nivel nacional, contribuyendo al deterioro del sistema. A pesar de múltiples fuentes de financiamiento, se argumenta que la gestión debería recaer en el Servicio Departamental de Salud (SEDES) en Tarija.
Se ha señalado que la creación de diversos programas de salud en el país, algunos con posibles motivaciones políticas, ha complejizado el panorama. En Yacuiba, el programa Mi Salud cuenta con cincuenta y dos médicos, pero su operatividad es inconsistente, ya que no coordinan ni reciben instrucciones o supervisión de las autoridades sanitarias locales, reportando directamente al Ministerio de Salud. A pesar de la considerable inversión económica en el Chaco y en el país durante las últimas dos décadas, no se han observado mejoras sustanciales en el sistema de salud.
En un intento por encontrar soluciones a la crisis sanitaria, diversas instituciones solicitaron una audiencia pública al Concejo Municipal de Yacuiba, pero esta petición fue denegada. Los promotores de la audiencia buscaban no solo señalar las deficiencias, sino también contribuir activamente a la búsqueda de soluciones. A pesar del rechazo, la respuesta del Concejo Municipal reconoció la existencia de una crisis en el sector. Existe la esperanza de que la asamblea programada para el martes arroje conclusiones significativas que, aunque no resuelvan todos los problemas, permitan mejorar la atención en los centros de salud. Se subraya que ciertos aspectos, como la provisión de medicamentos, insumos y equipamiento, dependen directamente de la voluntad y la gestión administrativa de la Alcaldía
